El segmento de viviendas bajo el régimen de interés preferencial continúa lento en Panamá. Así lo afirmó la asesora inmobiliaria Martha Vargas, quien señala que las familias de menores ingresos enfrentan mayores dificultades para acceder a una vivienda.
El reto para quienes ganan el salario mínimo
Vargas explicó que una persona con ingresos cercanos a los 650 dólares podría aspirar a viviendas de entre 50 mil y 55 mil dólares, pero este tipo de propiedades se concentra principalmente fuera de la capital.
Proyectos en zonas como Tanara, Río Chico, La Mitra o El Coco, así como en provincias como Chiriquí, Coclé y Veraguas, ofrecen alternativas con tasas más bajas. La diferencia, sostiene, ha llevado incluso a algunas familias de la capital a considerar mudarse al interior del país para poder comprar una vivienda.
El bono y la posibilidad de reactivar el sector
Ante las dificultades para reunir el abono inicial, Vargas considera que un apoyo estatal de unos 10 mil dólares podría facilitar el acceso a vivienda para familias de menores ingresos.
La asesora también plantea revisar las condiciones del interés preferencial para evitar que el mercado de vivienda económica continúe rezagado.
Mientras tanto, crece el mercado de inversión
El panorama es distinto en las propiedades de más de 200 mil dólares. Vargas asegura que este segmento mantiene movimiento, impulsado en buena parte por compradores extranjeros interesados en invertir o establecerse en Panamá.
Según explicó, llegan inversionistas de países como Estados Unidos, Colombia, España, Costa Rica, Perú y Ecuador, entre otros.
Airbnb también gana terreno
Otro segmento que mantiene actividad es el de apartamentos destinados a alquileres de corta estancia. Vargas señala que existe interés por propiedades con permisos para operar bajo este modelo, mientras continúa el debate sobre su regulación y tributación.
¿Qué necesita el sector?
Para Vargas, la reactivación del mercado de vivienda para familias de menores ingresos dependerá de decisiones que permitan mejorar su capacidad de compra.
Su planteamiento es que las condiciones actuales sean revisadas para que quienes tienen salarios más bajos puedan volver a encontrar opciones de vivienda que se ajusten a sus ingresos.




