El turismo en Panamá continúa mostrando resultados positivos a partir del aprovechamiento del hub aéreo y estrategias orientadas a transformar pasajeros en tránsito en visitantes activos. La Autoridad de Turismo de Panamá impulsa el programa Stopover como eje central para incrementar la llegada de visitantes, fortalecer la estadía promedio y ampliar el impacto económico hacia el interior del país.
De León indicó que el objetivo principal es aumentar la permanencia y el gasto turístico, especialmente en la ciudad de Panamá, que es el primer punto de contacto para la mayoría de los visitantes. Sin embargo, la estrategia no se limita al área metropolitana, ya que la ATP busca redirigir parte de ese flujo hacia otras regiones del país, aprovechando la conectividad aérea existente y la cercanía entre distintos destinos turísticos.
La funcionaria reconoció que uno de los mayores desafíos es la movilidad hacia el interior, pero subrayó que Panamá cuenta con una oferta diversa y competitiva que incluye playas en ambos océanos, montañas, cascadas y experiencias culturales. Esta variedad, sumada a distancias relativamente cortas entre destinos, representa una ventaja frente a otros países de la región que requieren largos desplazamientos internos.
Proyecciones de visitantes y continuidad del programa
Los resultados del Panamá Stopover respaldan su permanencia como política de Estado. Para el año 2025, la meta establecida fue de 185 mil visitantes a través de este programa, cifra que fue superada al cerrar el año con alrededor de 200 mil turistas. Este desempeño, según la ATP, demuestra la efectividad de convertir el hub aéreo en una plataforma de captación turística.
En términos generales, Panamá registró hasta octubre de 2025 un total de 2.4 millones de visitantes, lo que representa un crecimiento del 7 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. La tendencia anual se ha mantenido entre un 8 % y un 10 %, impulsada por campañas de promoción internacional, alianzas con aerolíneas, operadores turísticos y agencias de viaje, así como la participación activa en ferias internacionales.
De León señaló que, de mantenerse estas acciones, el país podría cerrar 2025 cerca de los 3 millones de visitantes y alcanzar aproximadamente 3.2 millones en 2026. La estrategia contempla reforzar la promoción digital, ampliar las alianzas comerciales y mantener políticas que faciliten la llegada y permanencia de turistas.
Impulso al turismo interno y dinamización del interior del país
Un componente clave de la estrategia de la ATP para 2026 es el fortalecimiento del turismo interno. La administradora general explicó que se están diseñando acciones específicas para generar mayor movimiento hacia el interior del país, más allá de las ferias culturales tradicionales.
Entre las iniciativas previstas se incluyen la promoción de eventos deportivos y recreativos, como competencias de surf, gimnasia y otras disciplinas, que permitan atraer visitantes nacionales y extranjeros a distintas provincias. Estos eventos buscan estimular la ocupación hotelera, activar economías locales y diversificar la oferta turística en regiones que aún presentan baja demanda.
La ATP considera que este enfoque permitirá equilibrar la concentración turística en la ciudad y potenciar destinos con conectividad aérea y terrestre, como Chiriquí y áreas de playa, generando beneficios directos para hoteles, restaurantes y operadores locales.
Congresos, convenciones y fortalecimiento de la marca país
El segmento de congresos y convenciones continúa siendo un pilar para el crecimiento del turismo. Durante 2025, la ATP incentivó más de 100 eventos de este tipo, muchos de ellos gestionados en conjunto con la empresa privada. Para 2026, ya se contabilizan más de 60 congresos y convenciones confirmados, con expectativas de seguir aumentando.
Los incentivos otorgados por la ATP están directamente ligados a la ocupación hotelera generada por cada evento. Entre ellos se incluye el uso gratuito de espacios como el Panama Convention Center y el Centro de Convenciones Atlapa, siempre que se cumpla con un número mínimo de cuartos-noche. El esquema busca asegurar que el beneficio se traduzca en impacto económico real para el sector.
Paralelamente, la institución avanza en el fortalecimiento de la marca país, con miras a establecer un marco legal que garantice su continuidad y coherencia a largo plazo. La ATP sostiene que una marca sólida requiere consistencia en el mensaje y una visión de largo plazo, para posicionar a Panamá como un destino competitivo, diverso y sostenible en el mercado internacional.




