El Ministerio de Salud de Panamá lanzó una advertencia sobre el creciente impacto de la denominada “obesidad digital ”, un fenómeno asociado al uso excesivo de dispositivos electrónicos como celulares, tabletas, computadoras y televisión.
Pantallas afectan alimentación, sueño y salud metabólica
Expertos del Minsa explican que el uso prolongado de tecnología no solo reduce la actividad física, sino que también altera los patrones de alimentación, ya que los niños tienden a comer de forma distraída, aumentando la ingesta calórica.
Estas conductas elevan el riesgo de desarrollar obesidad, trastornos del sueño y enfermedades metabólicas desde edades tempranas.
Advierten riesgos de hipertensión, diabetes y problemas emocionales
La especialista del Programa de Salud Mental del Minsa, Aldacira de Bradshaw, señaló que, aunque la tecnología es indispensable, su uso sin control está generando efectos negativos en la niñez.
Entre las principales consecuencias se encuentran enfermedades como la hipertensión, diabetes y afecciones cardiovasculares a futuro, además de trastornos emocionales como ansiedad y baja autoestima.
Cifras preocupantes de sobrepeso en Panamá
Las estadísticas oficiales reflejan un escenario alarmante en Panamá. Actualmente, el 72 % de los adultos presenta exceso de peso, mientras que en la población infantil la cifra alcanza el 28 %, con un 10 % de niños que viven con obesidad.
Estos datos evidencian la necesidad urgente de adoptar medidas preventivas desde el hogar y las instituciones educativas.
Recomendaciones para reducir el impacto de la obesidad digital
Ante este panorama, el Ministerio de Salud recomienda limitar el uso de pantallas a un máximo de dos horas diarias y fomentar actividades físicas al aire libre como correr, saltar y jugar.
Asimismo, enfatiza la importancia de mantener una adecuada higiene del sueño y fortalecer la comunicación familiar para prevenir conductas adictivas hacia los dispositivos digitales.
Un llamado a la acción para proteger la salud infantil
El Minsa insiste en que la “obesidad digital” es un problema creciente que requiere atención inmediata. Promover hábitos saludables desde la infancia será clave para evitar enfermedades crónicas y garantizar el bienestar de las futuras generaciones en Panamá.






