Panamá ya da sus primeros pasos hacia una Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (IA), y lo hace con un enfoque “ético, seguro y colaborativo”, según explicó Franklin Morales, jefe de la Oficina de Cooperación Técnica Internacional de la SENACYT.
El proyecto, que se desarrolla en alianza con la Universidad de Georgia Tech y su sede en Panamá, busca posicionar al país en el mapa regional de innovación tecnológica, entendiendo que el reto no es ir rápido, sino hacerlo bien.
Una estrategia con múltiples pilares
La estrategia contempla varios ejes: desde una evaluación del ecosistema nacional, hasta la aplicación de la IA en sectores clave como la salud, educación, agricultura, logística, gobierno y desarrollo económico.
También se analiza el impacto de esta tecnología en la gobernanza y se trabaja en establecer alianzas internacionales para atraer talento, conocimientos y capacidades que fortalezcan al país.
Educación y habilidades: el gran reto
Uno de los puntos más críticos señalados por Morales es el rezago del sistema educativo panameño en temas vinculados con IA. “Muchos países ya integran esta materia desde la escuela. Nosotros aún estamos dando los primeros pasos, pero la buena noticia es que la tecnología es nueva para todos, y aún estamos a tiempo”.
Destacó que más allá de lo técnico, el país necesita apostar por el desarrollo de habilidades blandas, creatividad, y pensamiento crítico para formar ciudadanos capaces de insertarse en la economía digital global.
Panamá, en la media regional
De acuerdo con el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial, Panamá ocupa la posición 9 de 19 países. Morales reconoce que “no estamos ni al frente ni al final”, y considera que existe una ventana de oportunidad si se continúa con el trabajo coordinado entre gobierno, empresa privada, academia y sociedad civil.