La histórica Muralla Colonial de la Punta Chiriquí, uno de los principales símbolos del Casco Antiguo de Panamá y parte del sitio declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, es objeto de un ambicioso proyecto de restauración valorado en más de 5,9 millones de dólares, con el objetivo de conservar este legado de más de 300 años de historia.
Un proyecto para preservar más de tres siglos de historia
La directora de la Oficina del Casco Antiguo, la arquitecta Amber Zambrano, explicó que las obras avanzan a buen ritmo y se espera que concluyan en aproximadamente dos años.
La restauración se ejecuta bajo los lineamientos establecidos para los sitios inscritos como Patrimonio Mundial de la Unesco, con el propósito de garantizar la conservación de uno de los sistemas defensivos coloniales mejor preservados de América.
La muralla forma parte de las fortificaciones construidas tras la fundación de la nueva Ciudad de Panamá en 1673, luego de que el antiguo asentamiento fuera destruido por un incendio.
La muralla sorprende por su estado de conservación
Uno de los aspectos que más llama la atención de los especialistas es el excelente estado de conservación de la estructura, pese a haber permanecido expuesta durante más de tres siglos.
La arquitecta destacó que el revestimiento original elaborado con una mezcla tradicional de cal y arena conserva gran parte de sus propiedades.
Aunque presenta afectaciones provocadas por microflora y el paso del tiempo, la mayor parte de los trabajos se concentra en corregir intervenciones realizadas durante restauraciones posteriores y no en la estructura colonial original.
La conocida zona de Las Bóvedas, construida entre los siglos XVII y XVIII, sirvió históricamente como depósito de víveres, armamento y suministros para la defensa de la ciudad.
Además, el complejo albergaba un gran aljibe subterráneo diseñado para almacenar agua de lluvia, elemento clave para la supervivencia de la población durante posibles asedios.
Plaza de Francia tendrá una nueva imagen
El proyecto contempla una transformación integral de la Plaza de Francia, que originalmente funcionó como plaza de armas y posteriormente fue convertida en un monumento dedicado a los trabajadores franceses que participaron en el primer intento de construir el Canal de Panamá durante el siglo XIX.
Las obras incluyen la restauración de los bustos históricos, las placas conmemorativas, la arcada y el hemiciclo que conforman este emblemático espacio público.
Entre las esculturas que serán recuperadas destacan las de Ferdinand de Lesseps, Armand Reclus, Lucien Bonaparte Wyse, León Boyer y Pedro J. Sosa, figuras vinculadas al fallido proyecto del canal francés.
Nuevo paisajismo fortalecerá el atractivo turístico
Como parte del proyecto también se desarrollará un nuevo diseño paisajístico que renovará completamente las áreas verdes y los espacios abiertos de la Plaza de Francia.
Según Amber Zambrano, la intervención permitirá ofrecer una experiencia más atractiva para residentes y visitantes, además de mejorar la interpretación histórica del sitio.
La restauración de la Muralla Colonial y de la Plaza de Francia forma parte de los esfuerzos por preservar el patrimonio histórico de Panamá y fortalecer uno de los principales atractivos turísticos y culturales del país, reconocido por la Unesco como Patrimonio Mundial.