Nellys Herrera, exdirectora del Instituto de la Mujer, pinta un escenario tenso para el Partido Revolucionario Democrático (PRD) de cara a las elecciones internas de este domingo. Según afirma, lo que ocurra podría marcar “el inicio del fin” del colectivo, no por su tamaño que sigue siendo el partido más grande del país sino por lo que considera un proceso de renovación “falso y manipulado”.
Para Herrera, el mayor riesgo no es solo la permanencia del presidente del partido, Benicio Robinson, sino el dominio de figuras con “los negativos más altos del país”, lo que afirma complica cualquier reencuentro del PRD con la ciudadanía. Asegura que la desconexión con la sociedad, sumada a prácticas que describe como “vicios históricos de la política”, han erosionado la credibilidad del colectivo.
La exdirectora diferencia a la dirigencia de las bases: “El PRD está lleno de gente buena, formada y noble. Pero lo que está anclado en la cúpula muestra niveles de adicción al poder que ya no consideran cómo afectan al resto”.
Futuro político del partido
De cara al 2029, Herrera mantiene únicamente “esperanza”, aunque reconoce que la definición de este domingo dependerá de 300 delegados expuestos a presiones políticas y económicas. Advierte que podría haber compra y venta de votos, influencia externa y maniobras para permitir candidaturas fuera de los tiempos legales. “Cuando necesitas que tu liderazgo sobreviva con clientelismo, eso dice mucho de por qué no renunciaste ni cumpliste tu palabra”, apunta.
Para Herrera, la elección interna será un termómetro clave: si la estructura que hoy controla el partido mantiene el poder, el PRD podría quedar atrapado en su crisis más profunda.
Renovación "maquillada": Nellys Herrera alerta que el PRD podría iniciar su final