La reforma al artículo 138A del Código Penal amplía la sanción por violencia psicológica en Panamá. El diputado Luis Eduardo Camacho explicó que antes solo aplicaba cuando la víctima era mujer. Con la nueva ley, la protección se extiende a hombres, niños, adultos mayores y cualquier persona afectada.
Un caso que refleja la gravedad del problema
El alcance de la reforma cobra mayor relevancia tras el testimonio de Jaenne Bynoe, madre de un menor víctima de bullying, quien relató el impacto que el acoso tuvo en su hijo.
Según explicó, el menor, diagnosticado dentro del espectro autista, enfrentó dificultades de integración en el entorno escolar, donde fue objeto de burlas y acoso constante.
La situación se agravó cuando el bullying se trasladó al ámbito digital, incluyendo contenido manipulado que incrementó su ansiedad y afectación emocional.
Acoso más allá del aula
Bynoe destacó que el bullying no se limita a la escuela, sino que continúa a través de redes sociales, afectando de forma permanente a los estudiantes. El deterioro emocional del menor evidenció la falta de control y prevención frente a este tipo de conductas.
Un problema social
Tanto el diputado como la madre coincidieron en que el bullying y la violencia psicológica no pueden abordarse de manera aislada, sino como un problema estructural de la sociedad.
Camacho indicó que, aunque la ley representa un avance, se requieren medidas adicionales que involucren a escuelas, familias y autoridades.
Llamado a acciones concretas
Entre las iniciativas en discusión se incluyen propuestas para reforzar la responsabilidad de los centros educativos y regular el uso de herramientas digitales que pueden ser utilizadas para el acoso.
La madre, por su parte, hizo un llamado a otras familias a no guardar silencio y a actuar a tiempo ante cualquier señal de violencia.




