Un estudiante indígena de 16 años falleció en una zona remota de Panamá tras ser arrastrado por la corriente de un río cuando regresaba a su casa, un hecho que vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan comunidades apartadas durante la temporada de lluvias.
Crecida del río y difícil acceso marcan el contexto de la tragedia
De acuerdo con reportes de autoridades locales, el joven intentaba cruzar un río para regresar a su vivienda cuando fue sorprendido por la fuerte corriente, provocada por las intensas lluvias registradas durante el fin de semana.
La zona de Kankintú es de difícil acceso y carece de carreteras, por lo que muchas comunidades dependen de rutas fluviales para movilizarse. Según versiones de medios locales, el estudiante se había trasladado a una comunidad vecina para realizar sus tareas escolares.
Las autoridades atribuyen la crecida del río al inicio de la temporada lluviosa en Panamá, que generalmente se extiende de mayo a noviembre y coincide con el calendario escolar.
Suspensión de clases y llamado a la prevención
El Ministerio de Educación de Panamá lamentó el fallecimiento del menor y anunció la suspensión de clases en la comarca Ngäbe-Buglé y en la provincia de Bocas del Toro como medida preventiva.
En un comunicado oficial, la entidad instó a los padres de familia a reforzar la supervisión de los estudiantes ante condiciones climáticas adversas, priorizando su seguridad, y recomendó continuar el aprendizaje desde casa.
Un problema recurrente: muertes por ahogamiento en comunidades indígenas
Este no es un caso aislado. En la comarca Ngäbe-Buglé, estudiantes deben atravesar ríos y terrenos irregulares para asistir a clases debido a la falta de infraestructura adecuada, lo que incrementa el riesgo de accidentes fatales.
En octubre pasado, dos niñas de 5 y 8 años murieron ahogadas tras una crecida repentina de un río en la misma región, lo que reavivó las denuncias por el abandono estatal en estas áreas.
Aunque el Gobierno ha iniciado la construcción de puentes colgantes para beneficiar a unos 17.000 estudiantes, líderes comunitarios y organizaciones advierten que las medidas siguen siendo insuficientes frente a la magnitud del problema.
Pobreza y abandono: factores que agravan la vulnerabilidad
Las comunidades indígenas en Panamá presentan los mayores índices de pobreza del país, superando el 90 % en algunos casos, según datos oficiales.
Un informe de las ONG Fudespa y JuxlaE revela que en los últimos 25 años se han registrado decenas de casos de ahogamientos infantiles en la comarca Ngäbe-Buglé.
De acuerdo con el censo de 2023, el 17,2 % de la población de Panamá se identifica como indígena. El país cuenta con siete etnias Emberá, Wounaan, Guna, Ngäbe, Buglé, Naso y Bri-Bri distribuidas en seis comarcas, muchas de ellas con acceso limitado a servicios básicos e infraestructura segura.