En la reciente plenaria de jefes de Estado del Mercosur, celebrada en Paraguay, el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, instó a los países miembros del bloque a brindar su solidaridad y apoyo en la lucha de Panamá por salir de las listas fiscales discriminatorias que afectan su centro financiero.
Durante su intervención, el mandatario enfatizó que las acusaciones sobre la falta de pago de impuestos en Panamá son infundadas. “Nos han trastocado el sistema financiero con un exceso de restricciones bancarias que hay que volver a despejar”, señaló, poniendo a disposición del MERCOSUR la plataforma financiera panameña.
Mulino también abordó la crisis de migración ilegal a través de la región del Darién, describiéndola como un problema humanitario grave. Hizo un llamado a la comunidad internacional para que respalde los esfuerzos de Panamá en el control de esta situación, en la que los migrantes, principalmente procedentes de Venezuela, Ecuador, Colombia y Haití, se enfrentan a peligros extremos.
El presidente destacó que detrás de esta migración están los carteles de la droga y el crimen organizado, subrayando que más de 1,300 migrantes ilegales cruzan diariamente las fronteras de Panamá en su ruta hacia Estados Unidos. Esta crisis le cuesta al gobierno panameño más de 100 millones de dólares al año, además de generar problemas ambientales en uno de los bosques más importantes del mundo.
Con estas declaraciones, Mulino busca atraer la atención y el apoyo de la comunidad internacional para abordar tanto los desafíos fiscales como los humanitarios que enfrenta Panamá.



