El exdirector del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), Oriel Ortega, aseguró que el control del narcotráfico por los puertos no depende únicamente de Panamá, sino de un esfuerzo coordinado a nivel global. “La gran mayoría de contenedores contaminados provienen de otros puertos, sobre todo de países productores como Colombia, Ecuador y Perú”, explicó.
Sin embargo, reconoció que “siempre habrá intentos de penetración”, motivados por la enorme diferencia de precios: un kilo de cocaína que en EE.UU. ronda los 35 mil dólares, en Europa puede llegar a los 80 mil.
Carteles y Panamá: respeto a la seguridad
Al referirse al cartel de Sinaloa, Ortega aseguró que los grandes cabecillas no pisan suelo panameño. “Ellos saben que aquí serían detectados. Mandan emisarios, pero en las incautaciones rara vez figura un mexicano. Panamá tiene un sistema de seguridad muy fuerte y una influencia directa de Estados Unidos”, puntualizó.
El punto vulnerable: la corrupción
El exdirector también señaló que los grupos criminales intentan sobornar a funcionarios en puntos clave: policías, aduanas, migración, e incluso al sistema judicial.
Estrategia global pendiente:
Para Ortega, la verdadera lucha contra el narcotráfico debe enfocarse en toda la cadena:
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Países productores, para reducir la oferta de cocaína.
Países de tránsito, como Panamá, que requieren controles fuertes y cooperación internacional.
Países consumidores, especialmente Estados Unidos y Europa, que mantienen la demanda y, por ende, alimentan el mercado.



