El presidente de la República, José Raúl Mulino, confirmó que su gobierno ha presentado múltiples quejas formales ante autoridades portuarias chinas debido al incremento en la retención de buques con bandera panameña en puertos del gigante asiático.
Mulino explicó que la actuación del Estado panameño respondió al cumplimiento de la ley nacional, tras la terminación del contrato de la empresa Panama Ports Company, ordenada por instancias judiciales.
Panamá rechaza señalamientos y defiende su postura
El jefe de Estado rechazó que Panamá sea responsable de la situación, asegurando que se trata de un problema coyuntural derivado de interpretaciones externas.
Mulino insistió en que la ocupación de los puertos se dio tras la finalización legal del contrato, lo que obligó al Estado a tomar control de las operaciones.
Caso se dirime en arbitraje internacional en Nueva York
El presidente también reveló que recibió una comunicación oficial del gobierno chino en la que se reconoce que la controversia se encuentra en proceso de arbitraje internacional en Nueva York, específicamente en tribunales establecidos en esa jurisdicción.
Según Mulino, Panamá cuenta con pruebas suficientes para sustentar su posición en el proceso legal, defendiendo la legitimidad de sus acciones.
Impacto en el comercio marítimo
La retención de buques con bandera panameña en puertos chinos genera preocupación en el sector marítimo internacional, dado que Panamá lidera uno de los registros de naves más grandes del mundo.
El gobierno panameño reiteró que continuará gestionando el tema por las vías diplomáticas y legales correspondientes.