El Centro de Salud de Curundú será otra obra abandonada que retoma el gobierno, una obra que inició en 2017 y que, pese a estar programada para culminar en septiembre de 2019, permaneció inconclusa durante 12 años.
De acuerdo con el funcionario, la obra fue licitada originalmente por aproximadamente B/.10.8 millones y alcanzó un avance cercano al 25%, con desembolsos efectuados por el Estado por alrededor de B/.4 millones. Para su reactivación se contempla una inversión adicional de aproximadamente B/.16.3 millones, lo que llevaría el costo total del proyecto a B/.21 millones.
El director de Infraestructura de Salud indicó que, una vez se emita la orden de proceder, la empresa responsable contará con 18 meses para culminar los trabajos, sin contemplarse prórrogas por falta de flujo de caja.
Entrega en 2028
“Estamos trabajando para que la obra pueda iniciar entre finales de octubre y noviembre. Si se cumple ese cronograma, estaríamos hablando de una culminación hacia abril o mayo de 2028”, explicó.
Como parte del mecanismo de financiamiento, el Minsa ha gestionado un esquema que permitirá garantizar a la empresa un flujo de caja mensual durante la ejecución de los trabajos, con el respaldo de una entidad bancaria.
Según Escobar, esta modalidad busca evitar que eventuales problemas de financiamiento sean utilizados como argumento para justificar atrasos en la construcción.
El avance será acompañado mediante un cronograma detallado de actividades y una estricta supervisión por parte del Minsa, con el objetivo de garantizar que la obra se ejecute dentro del plazo establecido.
Otro de los aspectos abordados es la situación actual del terreno y las condiciones que se generaron producto del tiempo que la obra permaneció abandonada.
El funcionario señaló que la Región Metropolitana de Salud ya ha sido advertida sobre la necesidad de mantener acciones de limpieza y control para evitar la acumulación de basura, la proliferación de criaderos de mosquitos y el ingreso de personas ajenas al proyecto.
Una vez se retomen formalmente los trabajos, estas responsabilidades también serán exigidas a la empresa constructora.
La compañía deberá garantizar durante toda la ejecución de la obra que no se acumulen desperdicios, no se generen condiciones para la reproducción de mosquitos y se mantenga la seguridad de las instalaciones hasta la entrega definitiva del proyecto.