El Ministerio de Salud (Minsa) anunció el refuerzo de la vigilancia epidemiológica en todos los puntos de entrada del país, tras el reporte de un caso confirmado de fiebre amarilla en Costa Rica, notificado por las autoridades sanitarias de ese país.
La fiebre amarilla es una enfermedad viral aguda causada por el virus del mismo nombre y transmitida principalmente por la picadura de mosquitos Aedes aegypti en zonas urbanas, así como por Haemagogus spp. y Sabethes spp. en áreas selváticas y boscosas. Los síntomas pueden variar desde cuadros leves hasta formas graves o fatales.
Entre los signos más comunes se incluyen fiebre, dolor de cabeza intenso, dolor muscular —especialmente en la espalda—, pérdida del apetito, náuseas y vómitos. En los casos más severos, puede presentarse dolor abdominal, ictericia, sangrados y complicaciones hepáticas y renales.
Recomendaciones del Minsa
Para evitar contagios, el Minsa emitió una serie de medidas preventivas entre las que destacan:
-
Vacunarse: deben hacerlo los habitantes no vacunados de las regiones de riesgo (Panamá Este, Guna Yala, zona este de Colón y Darién), así como los viajeros que ingresen a esas áreas o se dirijan hacia países con circulación del virus, como Colombia, Perú, Bolivia, Brasil, Venezuela, Guyana y Ecuador.
Evitar la picadura de mosquitos mediante el uso de repelente, ropa de manga larga y pantalones largos, mosquiteros y mallas en puertas y ventanas.
Eliminar criaderos de mosquitos, manteniendo patios y recipientes libres de agua estancada.
El Minsa recordó que la vacunación es la medida más eficaz para prevenir la fiebre amarilla, ya que una sola dosis brinda protección de por vida, con efecto inmunitario efectivo a partir de los 10 días posteriores a su aplicación.





