El Ministerio de Salud (Minsa) mantiene activa la vigilancia sanitaria ante una alerta internacional relacionada con determinados juguetes blandos y apretables conocidos comercialmente como “Squishy” o “Squeezy Dumplings”, en los que autoridades de otros países han reportado la presencia de benceno.
El subdirector general de Salud Ambiental del Minsa, Juan José Lezcano, explicó que la institución trabaja en coordinación con el Laboratorio de la Universidad de Panamá para realizar los análisis correspondientes.
Seguimiento a alerta internacional
El funcionario agregó que, una vez se obtengan los resultados, se realizarán las coordinaciones necesarias con el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) y la Autoridad Nacional de Aduanas, a fin de establecer las medidas que correspondan.
Por su parte, la directora general de Salud Pública del Minsa, Dra. Yelkys Gill, informó que la institución está dando seguimiento a la alerta internacional y ha activado los mecanismos de vigilancia sanitaria.
Estos productos pueden estar dirigidos tanto a niños como a mascotas y que algunos contienen líquidos o materiales en su interior que, al romperse, podrían entrar en contacto con la piel o ser ingeridos.
Como parte de las acciones, el Minsa coordina con las regiones de Salud, el MICI y el laboratorio de la Universidad de Panamá para realizar muestreos y verificaciones en establecimientos donde pudieran comercializarse estos productos.
En caso de detectarse juguetes que contengan sustancias químicas de riesgo, se procederá conforme a los mecanismos establecidos para su retiro del mercado y las demás medidas sanitarias correspondientes, explicó Gill.
El benceno es una sustancia química cuya exposición puede ocasionar efectos adversos para la salud. Dependiendo de la vía y el nivel de exposición, pueden presentarse síntomas como mareos, náuseas, dolor de cabeza, somnolencia, irritación de ojos, nariz y garganta, alteraciones respiratorias y, en exposiciones importantes, alteraciones del ritmo cardíaco, convulsiones o pérdida del conocimiento.
Emiten recomendaciones
Ante una posible exposición a un producto que pudiera contener una sustancia química, se recomienda retirar el juguete, alejar a la persona de la fuente de exposición y lavar con abundante agua y jabón la zona de contacto, además de mantener una adecuada ventilación.
Si aparecen síntomas o existe sospecha de intoxicación, se debe buscar atención médica de inmediato y comunicar al personal de salud cuál fue el producto involucrado.
El Minsa recomienda a padres, madres y cuidadores:
- Supervisar a los niños mientras utiliza juguetes blandos, apretables o tipo “Squishy”.
- Evitar que los niños muerdan, rompan o introduzcan el juguete en la boca.
- Revisar que el producto no presente roturas, fisuras, fugas o deterioro.
- Si el juguete se rompe o presenta algún escape de líquido, retirarlo inmediatamente y evitar el contacto con el contenido.
- Después de manipular un producto deteriorado, lavarse las manos con agua y jabón.
- No calentar estos juguetes ni introducirlos en microondas, hornos u otras fuentes de calor.
- Verificar antes de comprar el fabricante, procedencia, etiquetado, recomendaciones de edad e información de seguridad.
- Evitar adquirir productos cuya procedencia o información de seguridad no pueda ser comprobada, especialmente a través de canales informales.
- Mantener estos productos fuera del alcance de los niños pequeños y de las mascotas, para prevenir su ingestión.
La Dra. Gill reiteró que la supervisión es fundamental, “primero, tienen que estar supervisados; segundo, evitar que los niños se lo introduzcan en la boca. Si estos juguetes se rompen, retirarlos inmediatamente y lavar las manos de las personas o del niño que lo está utilizando”.
La funcionaria añadió que, si una persona que tuvo contacto con un producto sospechoso presenta algún síntoma, debe acudir a una instalación de salud para recibir la evaluación correspondiente.