La firma de Abogados BENESCH, FRIEDLANDER, COPLAN & ARONOFF LLP, contratada por el Gobierno de Panamá, envió al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación una nota en la que se fija la posición frente a la anunciada publicación de una nueva investigación periodística de esa organización.
Panamá busca contener el daño a la reputación del país proporcionando información para la investigación.
Según The Star, los Pandora Papers surgen a raíz de una nueva filtración masiva de archivos financieros que expone a miles de empresas secretas utilizadas por la élite mundial para transferir dinero a paraísos fiscales. "Esta investigación mostrará la evasión de impuestos de centenares de antiguos y actuales líderes mundiales, empresarios, celebridades, fugitivos y jueces", indicó el medio.
En su contenido queda muy claro el profundo respeto de las autoridades panameñas por la libertad de expresión a la que tienen pleno derecho los periodistas del mundo; pero advierten que se luchará sin descanso por evitar que el nombre de la República de Panamá se vea nuevamente afectado por el uso de una marca difamatoria y despectiva como lo fue “Panama Papers”.
La lucha contra la evasión fiscal y el lavado de activos es una prioridad del Gobierno Nacional y ha demostrado con hechos su nivel de compromiso. El país apoya plenamente el periodismo de investigación, pero luchará para que por posibles acciones de empresas particulares no se repita el daño de los “Panamá Papers”, se detalla dentro de la nota enviada por Panamá.
A continuación, reproducimos íntegra la carta original en inglés de la firma abogadil contratada y su traducción oficial:
Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación
Estimadas Sra. Medina y Sra. Struck:
16 de septiembre de 2021
"Me estoy comunicando en nombre del Gobierno de Panamá ("Gobierno de Panamá") con respecto a una aparente investigación que está llevando a cabo el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (“ICIJ” por sus siglas en inglés) que involucran a bufetes de abogados con oficina en Panamá. Según nuestro conocimiento, el ICIJ aún no se ha puesto en contacto con nadie afiliado al gobierno actual con respecto a esta investigación. Sin embargo, el Gobierno de Panamá se ha enterado del acercamiento del ICIJ a otros", se destaca en los primeros párrafos del escrito.
El propósito de esta comunicación es iniciar un diálogo con el ICIJ sobre la investigación y cualquier publicación posterior, así como para proporcionar hechos críticos con respecto a lo esfuerzos del Gobierno de Panamá en los últimos años.
El documento detalla. "Entendemos que ustedes, en colaboración con otros medios de comunicación, está trabajando en una investigación sobre finanzas extraterritoriales con la intención de publicar los resultados en una serie de países. Antes de continuar, debe tener en cuenta que la cobertura mediática previa iniciada por el ICIJ utilizó un término falso y difamatorio (es decir, los "Papeles de Panamá") que causó un gran daño a Panamá.
El texto continúa diciendo, el Gobierno de Panamá está decidido a actuar para que no se repita esta falsedad por el ICIJ o cualquier otro medio de comunicación. En primer lugar, esta comunicación no debe interpretarse ni entenderse como intentar evitar que el ICIJ investigue y publique artículos sobre temas importantes del día. El Gobierno de Panamá respeta el papel desempeñado por los periodistas y la libertad de expresión, en general, y el trabajo realizado por el ICIJ, en particular.
El texto finaliza aclarando que "Nuevamente, el Gobierno de Panamá apoya plenamente el periodismo de investigación y quiere que el ICIJ entienda que cree que cualquier empresa que se acoja al blanqueo de capitales o la evasión fiscal debe ser objeto de una investigación y llevarse ante la justicia. Sin embargo, el significativo esfuerzo y los recursos que Panamá ha dedicado a reparar su imagen de la anterior marca difamatoria podrían ser socavado por cualquier artículo adicional que utilice una supuesta mala conducta por parte de uno o un pequeño número de bufetes de abogados para retratar a Panamá como la fuente de cualquier irregularidad o retratar a Panamá como un entorno en el que se condona ese tipo de conducta. La elección del ICIJ del “Panamá Papers” como la marca de sus publicaciones anteriores dio como resultado que el país fuera percibido como un facilitador de conducta supuestamente inapropiada. Fue extremadamente dañino.
Cualquier publicación futura que refuerce la falsa percepción o el apodo difamatorio tendrá consecuencias devastadoras para Panamá y su gente. Esta vez, el daño podría ser insuperable para un país que apenas se recupera de la pandemia con una de las economías más afectadas de la región.



