Un juzgado de España ha imputado al expresidente de Panamá Ricardo Martinelli (2009-2014) por un presunto delito de violencia de género, acusado de espiar en 2020 a su examante a través de cuatro guardias civiles y personal de seguridad privada.
Tras interponer varias denuncias en julio de ese año, el servicio de Asuntos Internos de la Guardia Civil abrió una investigación y averiguó que cuatro agentes, el dueño de una empresa de escoltas y un vigilante de seguridad habían estado siguiendo a la mujer por encargo de Martinelli, que quería saber si le era infiel.
La víctima detectó que la seguían por toda la isla, incluso colocando balizas y geolocalizadores en su coche y llegando a poner en peligro su integridad física, según relató.
Los registros en las viviendas de los seis detenidos permitieron incautar componentes tecnológicos para llevar a cabo actividades de vigilancia y seguimiento.
Los agentes también hallaron diversa documentación manuscrita relativa a la planificación y organización del espionaje.
La denunciante declaró asimismo que Martinelli era celoso y muy controlador y que la obligó a perder una gran cantidad de contactos, según el diario 'Última Hora'.
La fuente no identifica a la denunciante.
El polémico millonario, implicado también en el caso Odebretch por presuntos sobornos, la forzó a dejar su trabajo en una galería de arte, le asignó un sueldo de unos 8.000 euros y le pagaba el alquiler de un chalet en Miami, según contó la mujer.
Martinelli fue condenado en Panamá a 10 años y seis meses de prisión y a una multa de 19 millones de dólares por un delito de blanqueo de capitales.