El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el Banco Mundial y el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) presentaron un estudio que ofrece estimaciones actualizadas de la pobreza infantil a nivel de corregimiento en Panamá, basadas en datos recientes y que aporta evidencia para orientar políticas públicas.
Para la titular del Mides, Beatriz Carles, este informe representa un insumo técnico de alto valor para fortalecer la formulación y ejecución de políticas públicas dirigidas a la protección y el desarrollo integral de la niñez en Panamá. Destacó que la evidencia presentada permite comprender con precisión la magnitud de la pobreza infantil, así como las brechas territoriales y sociales que persisten, especialmente en zonas rurales e indígenas. Subrayó que esta información es fundamental para orientar los esfuerzos del Estado hacia una atención más focalizada, equitativa y efectiva, priorizando a las poblaciones más vulnerables.
Pobreza extrema en el país
En Panamá, el 35% de los niños, niñas y adolescentes viven en situación de pobreza y 16% en pobreza extrema, con una incidencia significativamente mayor en zonas rurales e indígenas. En las comarcas indígenas, 83% de la infancia vive en pobreza y 55% en pobreza extrema, según evidencia el estudio.
“La pobreza afecta negativamente el desarrollo cognitivo, físico y emocional de los niños y no se limita a la falta de ingresos. Se traduce en menos oportunidades, menor acceso a servicios de calidad y mayores barreras para el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes que crecen en pobreza. Panamá necesita mejorar y proteger la inversión pública e incrementar la inversión privada en la niñez para romper los ciclos intergeneracionales de pobreza y desigualdad que hoy limitan el crecimiento del país", destacó Sandie Blanchet, representante de Unicef en Panamá.
Zonas rurales, las más golpeadas
Los resultados muestran que la pobreza afecta más a los niños más pequeños que viven en hogares numerosos y monoparentales liderados por mujeres, lo que refuerza la necesidad de priorizar intervenciones en la primera infancia, clave para el desarrollo de habilidades a lo largo de la vida. Además, el estudio evidencia disparidades dentro de una misma provincia. En Veraguas, la pobreza infantil alcanza 15.7% en el distrito de Santiago y 78.7% en el distrito de Santa Fe.
El Mides, con apoyo de Unicef y el Banco Mundial, impulsa iniciativas para fortalecer la política social con foco en la niñez. Entre ellas, el Registro Social de Hogares, que busca mejorar la cobertura de los programas y reducir exclusiones y duplicidades; el etiquetado presupuestario de niñez para dar seguimiento a la inversión; un Presupuesto Basado en Resultados para la Primera Infancia; y la ampliación de los servicios de atención integral a través de los CAIPI y modalidades comunitarias, con énfasis en los territorios con mayores brechas.