El Ministerio de Obras Públicas (MOP) enfrentará en 2026 el reto de administrar un presupuesto de $674.8 millones, de los cuales cerca de $40 millones se destinarán a funcionamiento y el resto a inversiones. Con esos recursos, el ministro, José Luis Andrade, aseguró que podrán ejecutar al menos 150 proyectos de infraestructura vial en todo el país.
El resto de los proyectos, según el ministro, tendrían una duración de entre un año y año y medio. No obstante, admitió que será necesario solicitar traslados de partidas durante el año fiscal para cumplir las metas, lo que pone en entredicho si el presupuesto actual será suficiente.
Viejos actores, nuevos precios
Consultado sobre la participación de empresas constructoras, Andrade reconoció que el mercado está dominado por unas 30 firmas que cumplen con las exigencias técnicas del MOP. Es decir, en buena medida son los mismos contratistas que han trabajado con gobiernos anteriores.
A pesar de ello, defendió que su gestión ha logrado ajustar precios a la baja, asegurando que en proyectos de emergencia recientes se logró pagar hasta un 20% menos que en gobiernos previos.
Plan “tapa huecos”
Otro de los programas defendidos por Andrade es el plan “tapa huecos”, un paquete de 18 proyectos que suman $54 millones y que, según el ministro, va más allá del simple parcheo de calles: “Son rehabilitaciones de avenidas completas”.
El plan pretende cubrir entre 100 y 150 kilómetros de vías al año en ciudades como David, Santiago, Chitré, Panamá Este, La Chorrera y Arraiján. No obstante, el nombre mismo del programa y los constantes reclamos ciudadanos por calles deterioradas generan escepticismo.
Rechazo a proyecto de ley para indemnizaciones por daños
El ministro también criticó la propuesta legislativa que busca indemnizar hasta con $10 mil a conductores afectados por daños a causa de los huecos. “Eso no tiene ni pies ni cabeza, no hay manera de controlarlo. Recibimos un país lleno de huecos, pero hemos avanzado”, sentenció.





