Los productores del café Geisha de Panamá, considerado el más caro del mundo, iniciaron la cosecha 2025-2026 con el objetivo de mantener su liderazgo en el mercado internacional, aunque enfrentan el desafío de la inestabilidad climática, que podría reducir significativamente la producción.
La cosecha ya comenzó en las tierras altas de Chiriquí
La recolección del grano se inició en las zonas montañosas más altas de Boquete, Tierras Altas y Renacimiento, en la provincia de Chiriquí, donde se cultivan algunos de los cafés más valorados del mundo.
El récord de precio se alcanzó con un lote de 20 kilogramos adquirido por Julith Coffee, de Dubái, durante la subasta del BOP 2025, organizada por la Asociación de Cafés Especiales de Panamá (SCAP).
Productores prevén una calidad excepcional del Geisha
En declaraciones a EFE, el presidente de la SCAP, Ricardo Koyner, coincidió con Rachel Peterson, directora de ventas, mercadeo y control de calidad de Hacienda La Esmeralda, y con Wilford Lamastus, productor de Lamastus Family, en que la calidad del café será muy alta en esta nueva cosecha.
Aunque los primeros lotes aún no han llegado a las mesas de cata, los productores aseguran que los granos observados están bien desarrollados y maduros. Actualmente, el café se encuentra en procesos de cosecha, secado y fermentación, que requieren un periodo de reposo por lote.
Las primeras evaluaciones sensoriales se conocerán a finales de enero.
Lotes récord se cosecharán entre febrero y marzo
Peterson explicó que los granos provenientes de Cañas Verdes, en Hacienda La Esmeralda región que produjo el Geisha Lavado de 98 puntos y el Geisha Natural de 97 puntos en el BOP se cosecharán entre febrero y marzo, mientras que en 2025 esos lotes se recolectaron en abril.
Por su parte, Wilford Lamastus destacó que la altura de cultivo es clave para la calidad del Geisha. Recordó que cuando esta variedad apareció por primera vez en el BOP en 2004, se cultivaba a 1.600 metros, mientras que en 2025 se produjo a 2.050 metros, impulsando a los caficultores a sembrar a mayores altitudes.
Mayor calidad, menor producción
Lamastus explicó que cultivar Geisha a estas alturas implica menor producción por árbol y más tiempo de maduración, que puede extenderse hasta siete años. Además, se trata de una variedad con raíces pobres y poco follaje, lo que obliga a adaptar las prácticas agrícolas, desde la poda hasta el uso de abonos orgánicos.
A pesar de ello, los productores confían en obtener nuevamente tazas de alta calidad y una competencia destacada en el próximo Best of Panama.
El clima, principal amenaza para la cosecha
El principal riesgo para la cosecha 2025-2026 es la variabilidad climática. Koyner advirtió que las lluvias se han vuelto impredecibles, afectando periodos tradicionalmente secos.
Según el presidente de la SCAP, la producción podría reducirse entre 40 % y 50 % en comparación con el año pasado.
Estimaciones dispares según la región
Rachel Peterson estimó que en Hacienda La Esmeralda la reducción podría rondar el 30 %, aunque aclaró que dependerá de las lluvias en las próximas semanas. En una de las fincas, la cosecha está adelantada dos semanas respecto a 2025.
En contraste, Wilford Lamastus señaló que en su finca Elida la cosecha se retrasó cuatro semanas debido a la nubosidad y las lluvias durante la floración.
Impacto más allá de los pequeños lotes
Koyner recordó que el BOP maneja volúmenes muy pequeños, ya que cada finca presenta su mejor lote, generalmente de 20 kilogramos, pero con un alto nivel de escrutinio internacional.
“Estas pequeñas cantidades tienen un impacto enorme, porque mejoran la percepción del nombre de Panamá en el mercado mundial y ese prestigio se derrama sobre toda la industria cafetera”, concluyó.







