Ariel Bethancourt, criminólogo experto, analizó los principales aspectos del crimen organizado en Panamá, su evolución y las estrategias para combatirla las pandillas.
No obstante, destacó el impacto de grupos internacionales como el Tren de Aragua, mencionado incluso por el presidente José Raúl Mulino, y el hecho de que ciudadanos panameños estén siendo capturados en países como España y Dubái, involucrados en estos grupos internacionales.
¿Ha aumentado la saña en los homicidios?
El criminólogo también abordó el tema de la violencia extrema en los homicidios recientes. Si bien no todos los crímenes siguen el mismo patrón, algunos casos, como el asesinato de un agente de seguridad en el sector de Panamá este, han impactado profundamente a la comunidad.
Bethancourt destacó la brutalidad de algunos de estos crímenes, perpetrados por individuos que parecen no tener respeto por la vida humana. Muchos de los fallecidos son jóvenes menores de 25 años, lo que refleja un problema mayor en la juventud panameña que está cayendo en la violencia.
¿De qué se alimentan la pandillas?
El crimen organizado, según Bethancourt, se alimenta de actividades ilícitas como el narcotráfico, la trata de personas y el tráfico de armas. Estos grupos buscan lucrarse mediante actos delictivos, construyendo una estructura compleja que les permita obtener ganancias fáciles a través de estas prácticas ilegales.
En este sentido, Panamá se convierte en un punto clave, ya sea como centro de operaciones o como una nación que, lamentablemente, exporta personal para estas actividades.
¿Cómo afecta el crimen organizado a las instituciones del país?
Bethancourt señaló que el crimen organizado tiene la capacidad de penetrar las instituciones a través del dinero. Los recursos ilícitos obtenidos por estos grupos les permiten corromper y manipular decisiones, influenciando a personas con poder para garantizar la continuidad de sus operaciones. Este fenómeno, que afecta tanto a la política como a otras instituciones, es un desafío constante para las autoridades.
¿Es necesaria una mayor presencia policial y prevención?
Bethancourt reconoció que la población pide más seguridad y presencia policial en las calles. Sin embargo, también subrayó la importancia de las estrategias preventivas. Las políticas y programas destinados a la resocialización de los delincuentes deben ser evaluados constantemente para garantizar su efectividad.
Además, el criminólogo resaltó la falta de continuidad en las políticas de seguridad, ya que cada gobierno trae su propio enfoque sin una política de Estado establecida, lo que impide una respuesta a largo plazo, Bethancourt espera que se concrete un plan de acción efectivo para reducir los índices de criminalidad en el país.