La endocrinóloga, Liliana Neil, advierte sobre el incremento de casos de diabetes infantil en Panamá y enfatiza la urgencia de fortalecer la detección temprana y el acceso a tecnologías, como los sensores, que permitan el control estable de la enfermedad, y se reduzcan riesgos graves en los pacientes más jóvenes.
Sensores como herramienta central para el control pediátrico
El sistema de salud público incorporó sensores de monitoreo continuo de glucosa, una herramienta que transforma el seguimiento diario de los pacientes pediátricos. Estos dispositivos registran los niveles cada pocos minutos, evitando los frecuentes pinchazos en el dedo y ofreciendo datos en tiempo real que permiten detectar variaciones peligrosas, especialmente durante la noche. Su uso contribuye a evitar hipoglucemias y picos prolongados, reduciendo riesgos críticos en edades tempranas.
Nuevos tratamientos y manejo actualizado en niños
Los avances en insulinas análogas permiten un tratamiento más estable y adaptado al ritmo corporal de los menores. Este tipo de insulina, combinada con pautas de acción rápida durante las comidas, ayuda a imitar la producción natural del organismo y mejora el control glicémico diario. Según la especialista, este método facilita que los niños mantengan una vida activa, con mayor compatibilidad entre alimentación, actividad física y tratamiento.
Detección temprana y señales que los padres deben observar
Los primeros signos pueden aparecer desde los seis meses de vida y suelen confundirse con hábitos comunes, lo que retrasa el diagnóstico. Entre ellos se encuentran sed excesiva, orina frecuente, pérdida de peso y aumento del apetito. Estas señales a menudo se justifican por el clima o el crecimiento, lo que puede llevar a que los niños lleguen a urgencias en condiciones graves, como cetoacidosis diabética.
Inclusión escolar y educación comunitaria como retos urgentes
Varios niños con diabetes han enfrentado rechazo en centros educativos, donde persisten mitos sobre la condición y temor por parte del personal docente. La falta de información ha generado casos de bullying y restricciones injustificadas para actividades básicas como ir al baño o participar en deportes. Liliana Neil insiste en la necesidad de promover sensibilización en las escuelas y entre los padres, recordando que los menores con diabetes pueden asistir con normalidad a clases y mantener una vida activa con el tratamiento adecuado.




