El Arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, envió un mensaje a los fieles católicos en medio de la celebración de la Pascua de Resurrección 2026, este domingo. La máxima autoridad de la Iglesia, señaló que "la Pascua es una experiencia que transforma y que renueva la vida".
"Muchas veces vivimos como si Cristo no hubiera resucitado. Vivimos con miedo. Vivimos atrapados en el pasado. Vivimos resignados. Vivimos sin esperanza. Y eso es lo que hoy el Señor quiere romper" dijo.
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Ulloa recalcó que en Panamá hace falta esperanza y arropar la Resurrección.
"Esta verdad no es solo para la vida personal. Es también para nuestro país. Panamá necesita experimentar la Resurrección. Panamá necesita esperanza. Y no como un discurso vacío, sino como una urgencia real. Por eso esta fiesta de la Pascua nos da la oportunidad para que creyentes, hombre y mujeres de buena voluntad nos Preguntémonos, sinceramente: ¿Qué sepulcros necesitamos abrir en Panamá?", reflexionó.
CRISTO RESUCITADO CASCO ANTIGUO PANAM{A 2026
Celebración de la Pascua
El arzobispo recalcó que la indiferencia, la corrupción, la violencia y la exclusión son males que golpean a Panamá día a día.
"El sepulcro de la indiferencia… cuando el dolor del otro ya no nos conmueve. El sepulcro de la corrupción que roba esperanza y cierra el futuro a tantos. El sepulcro de la violencia, que se mete en nuestros barrios, en nuestros hogares, y nos roba la paz. El sepulcro de la desesperanza, que susurra a muchos jóvenes que no vale la pena soñar. El sepulcro de la exclusión, donde quedan enterrados los pobres, los privados de libertad, los descartados. El sepulcro de la fe apagada, cuando creemos sin vivir, cuando celebramos sin comprometernos", agregó. "El sepulcro de la indiferencia… cuando el dolor del otro ya no nos conmueve. El sepulcro de la corrupción que roba esperanza y cierra el futuro a tantos. El sepulcro de la violencia, que se mete en nuestros barrios, en nuestros hogares, y nos roba la paz. El sepulcro de la desesperanza, que susurra a muchos jóvenes que no vale la pena soñar. El sepulcro de la exclusión, donde quedan enterrados los pobres, los privados de libertad, los descartados. El sepulcro de la fe apagada, cuando creemos sin vivir, cuando celebramos sin comprometernos", agregó.
Ulloa sostuvo que no hay piedra que Dios no pueda mover. No hay sepulcro que Él no pueda abrir.
Este domingo se llevó a cabo en el Casco Antiguo la procesión del Encuentro entre la Virgen la Alegría y el Cristo Resucitado, para posteriormente la Eucaristía de Pascua en la Catedral Basílica Santa María La Antigua.