Con el sonido de las alarmas de emergencia, más de 200 mil estudiantes de centros educativos oficiales y particulares de las 16 regiones educativas del país participaron en el Segundo Simulacro Nacional de Multiamenazas, un ejercicio preventivo que desarrolla el Ministerio de Educación (Meduca).
En el Instituto Fermín Naudeau, ubicado en Panamá Centro, se simuló una amenaza por sismo. En la actividad estuvo presente el director de Educación Ambiental, Javier Hurtado, quien informó que el ejercicio permitió evidenciar avances importantes en la organización de las brigadas escolares, la señalización de las rutas de evacuación y la capacitación permanente de la comunidad educativa.
Denis Leal, de la Escuela Salomón Ponce Aguilera, ubicada en Coclé, mencionó que los simulacros permiten crear conciencia sobre los riesgos que deben prevenirse. Además, destacó que estas actividades enseñan a la comunidad educativa a mantenerse alerta ante posibles amenazas naturales como sismos, inundaciones y otros eventos adversos.
Cultura de prevención
En completo orden y siguiendo los protocolos de seguridad establecidos, también se desarrolló el simulacro de evacuación en el Colegio Jesús María Pla, ubicado en el distrito de Gualaca, Chiriquí. La actividad contó con la participación de más de 500 estudiantes, docentes y personal administrativo, quienes respondieron de manera organizada al ejercicio preventivo.
El estudiante Kaled Guisado, de la Escuela República de Venezuela, destacó la disciplina demostrada por sus compañeros durante la jornada.
Mientras tanto, en la Escuela Benigno Giménez Garay, ubicada en la provincia de Colón, se destacó la coordinación entre los comités escolares de gestión de riesgos y los organismos de seguridad, lo que permitió desarrollar el simulacro de forma ordenada y sin incidentes.
Johan Estrada, estudiante del Centro Educativo Nuevo Arraiján e integrante de la brigada de primeros auxilios, afirmó sentirse preparado para brindar apoyo a sus compañeros ante cualquier situación de riesgo, debido a la experiencia adquirida durante más de dos años de participación en los simulacros desarrollados en la escuela.
El ejercicio, que no representó una emergencia real, contempló diferentes escenarios según los riesgos identificados en cada comunidad educativa. Entre las amenazas simuladas estuvieron sismos, fuertes vientos, inundaciones y golpes de calor.