El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país y Canadá alcanzarán «muy pronto» un acuerdo comercial, en medio de las tensiones provocadas por la imposición de aranceles y el estancamiento de las negociaciones entre ambos vecinos norteamericanos.
Trump defiende los aranceles impuestos a Canadá
Durante su intervención, Trump volvió a defender los aranceles aplicados a productos canadienses y acusó a Ottawa de perjudicar económicamente a Estados Unidos durante años.
Las relaciones comerciales entre ambos países se deterioraron después de que las negociaciones colapsaran en agosto, lo que llevó a Washington a imponer nuevos gravámenes sobre bienes canadienses valorados en unos 20.000 millones de dólares.
Canadá respondió con aranceles sobre productos estadounidenses por un valor similar, lo que provocó nuevas represalias de la administración Trump, incluidas tarifas de hasta el 50 % sobre determinados bienes.
La disputa comercial ha afectado a comunidades y sectores económicos de ambos lados de la frontera, especialmente en regiones con una fuerte dependencia del intercambio comercial bilateral.
Casa Blanca elimina algunos aranceles tras presión política
El viernes, la Casa Blanca eliminó algunos de los gravámenes impuestos anteriormente, luego de una petición de la senadora republicana Susan Collins, representante de Maine, estado fronterizo con Canadá que también ha sufrido las consecuencias de la guerra comercial.
Collins enfrenta una campaña competitiva para su reelección en los comicios legislativos del 3 de noviembre, un contexto que añade presión política al debate sobre el impacto de los aranceles en la economía estadounidense.
La decisión de retirar algunas tarifas representa un ajuste en la política comercial de Washington, aunque no supone el fin de las tensiones ni confirma que exista un acuerdo definitivo con Canadá.
La guerra comercial marca la política económica de Trump
Desde el inicio de su segundo mandato, Trump ha impulsado una política comercial basada en la imposición de aranceles a productos procedentes tanto de países aliados como de naciones consideradas rivales por Washington.
El mandatario sostiene que estas medidas buscan proteger la industria estadounidense y corregir desequilibrios comerciales. Sin embargo, los gravámenes también han generado respuestas de represalia y tensiones con socios comerciales tradicionales.
La posibilidad de un acuerdo entre Estados Unidos y Canadá podría abrir una nueva etapa en las relaciones económicas entre ambos países. Por ahora, las declaraciones de Trump apuntan a una expectativa de entendimiento, pero no establecen una fecha concreta ni los términos de un eventual pacto.