Los precios del petróleo registraron un fuerte incremento este lunes luego de que se intensificaran los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán durante el fin de semana, generando incertidumbre sobre el suministro energético mundial y reavivando los temores en los mercados internacionales.
A las 02:30 GMT, el barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia del mercado estadounidense, aumentaba un 4,3% hasta situarse en 74,49 dólares. Por su parte, el Brent del mar del Norte, utilizado como referencia global, subía un 4,2%, alcanzando los 79,21 dólares por barril.
Escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán impacta al mercado energético
El repunte de los precios ocurre después de que se reanudaran los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán, pese a la firma de un protocolo de acuerdo el pasado 17 de junio, que buscaba poner fin a la guerra en Oriente Medio.
La reactivación del conflicto ha generado preocupación entre inversionistas y operadores del mercado energético, debido al riesgo que representa para las rutas de transporte de petróleo y gas en la región.
Estrecho de Ormuz vuelve a ser foco de preocupación mundial
Uno de los factores que más ha influido en el aumento del precio del crudo es la situación del estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos.
Antes del conflicto, aproximadamente el 20% del petróleo consumido en el mundo transitaba por esta vía estratégica. El acuerdo firmado en junio contemplaba su reapertura, pero las nuevas tensiones han puesto nuevamente en duda la estabilidad de esta ruta comercial.
El cierre del estrecho por parte de Irán al inicio de la guerra, el 28 de febrero, provocó una fuerte escalada en los precios internacionales del petróleo y afectó las cadenas de suministro energético, llevando la cotización del barril a superar los 110 dólares.
Mercados atentos a la evolución del conflicto
Analistas internacionales advierten que la evolución de las tensiones entre Washington y Teherán será determinante para el comportamiento de los precios en los próximos días. Una prolongación del conflicto o nuevas interrupciones en el transporte marítimo podrían generar mayores presiones sobre los mercados energéticos y la economía global.
La atención de los inversionistas se mantiene centrada en Oriente Medio, una región clave para la producción y distribución de petróleo a nivel mundial, cuyo impacto se refleja de inmediato en los precios internacionales de la energía.