El presidente de Colombia, Gustavo Petro, generó controversia internacional al afirmar que Adolf Hitler “está otra vez vivo en Europa”, al referirse al auge de la extrema derecha y al crecimiento de discursos de odio contra migrantes en varios países europeos.
Petro vincula el odio al extranjero con el nazismo
El jefe de Estado colombiano insistió en que no se trata de una crítica general a la migración, sino a su utilización política basada en el racismo.
Según Petro, estos discursos discriminatorios dependen “del color de la piel” y buscan excluir a ciertos grupos sociales, lo que comparó directamente con ideologías del pasado en Europa.
Elogios a España por su postura migratoria y geopolítica
En contraste, el mandatario colombiano destacó la posición de España frente a la migración y su enfoque en política internacional.
Petro calificó al país europeo como una “vanguardia en Europa” por defender la idea de que la migración no empobrece a las sociedades receptoras, sino que las fortalece.
“Excluir migrantes es excluir cerebros”, advierte Petro
El presidente colombiano también defendió la libre movilidad humana y aseguró que la exclusión de migrantes representa una pérdida de capital humano.
Migración venezolana en Colombia como ejemplo de integración
Petro recordó el proceso migratorio entre Colombia y Venezuela, señalando que más de cuatro millones de colombianos emigraron al país vecino en la década de 1960.
Aseguró que actualmente la migración ha ocurrido en sentido contrario debido a la crisis económica venezolana, pero destacó que la integración ha sido positiva.
Comparaciones con Chile y debate regional sobre migración
El presidente colombiano también contrastó la experiencia de Colombia con la situación en Chile, donde se han planteado propuestas de retorno de migrantes venezolanos.
En este contexto, insistió en que la migración debe ser vista como un fenómeno estructural y no como una amenaza.
“La migración es riqueza en un mundo cada vez más cerebral”
Finalmente, Petro reiteró que la migración es un factor clave en la economía global actual, marcada por el conocimiento y el trabajo intelectual.
“La fuerza de trabajo es cada vez más cerebral, no depende del color de la piel”, concluyó.