El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, acusó a su homólogo de Colombia, Gustavo Petro, de impulsar una supuesta “incursión” de grupos guerrilleros por la frontera común, en medio de una creciente crisis diplomática y comercial entre ambos países.
Petro rechaza acusaciones y responde con llamado a diálogo
El presidente colombiano, Gustavo Petro, rechazó las declaraciones y respondió también en X, invitando a su par ecuatoriano a visitar la zona fronteriza.
El intercambio de declaraciones ha intensificado el deterioro de las relaciones entre Quito y Bogotá, que atraviesan una crisis desde febrero por diferencias en materia de seguridad fronteriza y lucha contra el narcotráfico.
Cruce de acusaciones por narcotráfico y violencia en la frontera
La tensión entre ambos gobiernos se ha profundizado en los últimos días, con señalamientos cruzados sobre el manejo de la seguridad en la frontera de más de 600 kilómetros que comparten ambos países.
Noboa sostiene que Colombia no ha hecho lo suficiente para contener el narcotráfico y otras actividades ilegales en la zona, donde operan grupos armados dedicados al tráfico de drogas, minería ilegal, contrabando y tráfico de personas.
Por su parte, Petro ha acusado a Ecuador de injerencia en la política interna colombiana y de favorecer a sectores de derecha en el marco de las elecciones del 31 de mayo.
Explosiones en Colombia agravan el conflicto diplomático
La controversia se intensificó tras un atentado con explosivos en el suroeste de Colombia que dejó 21 civiles muertos. El hecho fue atribuido por autoridades a disidencias de las extintas FARC, aunque el grupo armado aseguró que se trató de un “error táctico” en medio de combates con el ejército.
Petro sugirió que los explosivos podrían haber tenido origen en Ecuador, lo que fue rechazado por Quito.
Crisis diplomática y comercial en aumento
La tensión política ha tenido impacto directo en la relación bilateral. Ecuador elevó al 100% los aranceles a importaciones provenientes de Colombia, medida a la que Bogotá respondió con acciones similares.
Además, ambos gobiernos llamaron a consultas a sus embajadores, profundizando el distanciamiento diplomático.
Ecuador mantiene política de mano dura pese al aumento de la violencia
En paralelo, Ecuador continúa enfrentando una crisis de seguridad interna. El país registra una de las tasas de homicidios más altas de la región, con 51 asesinatos por cada 100.000 habitantes en 2025.
El gobierno de Noboa ha implementado una política de línea dura contra el crimen organizado, aunque las autoridades reconocen que la violencia no ha disminuido de forma significativa.
El ministro del Interior, John Reimberg, atribuyó parte del problema a la corrupción judicial, administraciones anteriores y la situación en la frontera con Colombia, donde según afirmó no hay suficiente control estatal.






