Al menos 409 migrantes murieron o desaparecieron en las rutas migratorias de América en 2025, la cifra más baja desde que en 2014 comenzara a hacerse un seguimiento global de las víctimas de estas travesías, según indicó este jueves la Organización Internacional para las Migraciones de la ONU (OIM).
En Darién sólo se confirmaron por ahora diez muertes el año pasado, frente a 160 en la frontera septentrional mexicana, mientras que 18 se registraron entre Haití y República Dominicana y siete entre Venezuela y el Caribe.
La agencia aclaró que la cifra definitiva para el año pasado no podrá conocerse hasta mediados de 2026, ya que todavía no tiene cifras completas de algunas autoridades.
A nivel global, al menos 7.667 personas murieron o desaparecieron en rutas migratorias en 2025, siendo Asia y el Mediterráneo las más letales.
La cifra global supone un descenso del 16 % con respecto a 2024, aunque la OIM advierte que esa bajada podría deberse en realidad a problemas para elaborar estadísticas cada vez más completas, por la falta de financiación de la agencia y otros actores humanitarios que llevan a cabo un seguimiento de estas peligrosas rutas.





