La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) anunció la suspensión de sus actividades en Ciudad de Gaza, debido a que sus centros de atención médica se encuentran rodeados por las tropas israelíes, que lanzaron una ofensiva terrestre y aérea para tomar la localidad.
La ONG destacó que esta decisión afecta especialmente a los pacientes más vulnerables, incluidos bebés en cuidados neonatales, heridos graves y enfermos terminales, quienes no pueden ser trasladados y se encuentran en grave peligro.
Atención médica interrumpida en plena crisis
Solo la semana pasada, las clínicas de MSF en Ciudad de Gaza realizaron más de 3.640 consultas y trataron a 1.655 pacientes con desnutrición. La organización exigió el cese inmediato de la violencia y un acceso humanitario sin obstáculos para su personal.
A pesar de la suspensión, MSF indicó que seguirá apoyando los servicios esenciales en los hospitales Al Helou y Al Shifa, dependientes del Ministerio de Salud, mientras continúen operando.
Escalada de violencia y desplazamiento masivo
La Defensa Civil de Gaza, bajo la autoridad de Hamás, reportó que al menos 22 personas murieron desde el amanecer en toda la Franja, incluidas 11 en Ciudad de Gaza.
Por su parte, el ejército israelí indicó que su fuerza aérea atacó más de 140 objetivos, incluyendo terroristas, túneles e infraestructuras militares. Desde finales de agosto, 700.000 palestinos han huido de Ciudad de Gaza.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) estima que 388.400 personas se han desplazado hacia el sur de la Franja, principalmente desde Ciudad de Gaza, en busca de seguridad.
Impacto humanitario
La suspensión de MSF refleja la grave crisis humanitaria en Gaza, donde los servicios de salud se ven interrumpidos en medio de una ofensiva militar. La organización insiste en que el acceso seguro a atención médica es urgente, mientras miles de personas continúan desplazándose dentro del territorio.