El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró que mantendrá todos los programas sociales de su Gobierno durante su cuarto mandato consecutivo, en respuesta a las presiones para reducir el gasto público ante el deterioro de las cuentas fiscales.
El presidente mencionó entre sus promesas nuevos subsidios para universitarios, medidas para condonar deudas de microempresarios y transporte gratuito en autobuses durante los fines de semana.
Lula enfrenta presiones por el gasto público
El pronunciamiento se produce en medio de las expectativas del mercado financiero sobre la conformación del equipo económico del próximo Gobierno y la presentación de medidas para contener el déficit público.
La Bolsa de São Paulo acumuló pérdidas del 18 % durante la primera semana de operaciones posterior a la reelección de Lula. Según el reporte, los inversionistas habían apostado por la victoria del senador Flávio Bolsonaro, quien defendía un programa económico liberal con énfasis en el ajuste fiscal.
La situación de las finanzas públicas también genera preocupación entre analistas. El déficit nominal de Brasil alcanzó el equivalente al 9,51 % del producto interno bruto (PIB) en los 12 meses hasta septiembre, mientras que la deuda pública ronda el 83 % del PIB.
Estas cifras presionan al Gobierno para adoptar medidas fiscales, especialmente ante su compromiso de cerrar 2027 sin un saldo negativo en las cuentas públicas.
Lula promete cumplir sus compromisos electorales
El mandatario insistió en que las promesas de campaña se mantendrán y rechazó las versiones que, según dijo, buscan generar incertidumbre sobre el futuro de los programas sociales.
Lula obtuvo la reelección en la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre, con el 51,79 % de los votos, frente al 48,21 % alcanzado por su rival, Flávio Bolsonaro.
Aunque Bolsonaro fue el candidato más votado en la primera vuelta del 4 de octubre, Lula logró imponerse en el balotaje y aseguró un nuevo periodo al frente del Gobierno brasileño.





