La candidata derechista Keiko Fujimori fue electa presidenta de Perú tras unas elecciones extremadamente reñidas que confirman el regreso del fujimorismo al poder en medio de una profunda crisis institucional y un creciente avance del crimen organizado.
Resultado oficial: menos de 50.000 votos de diferencia
De acuerdo con la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori alcanzó el 50,13% de los votos, mientras que Sánchez obtuvo el 49,86%, lo que representa una diferencia inferior a los 50.000 sufragios.
Se prevé que reciba sus credenciales oficiales el próximo 15 de julio, antes de asumir formalmente el cargo el 28 de julio.
El regreso del fujimorismo tras más de dos décadas
El triunfo de Fujimori marca el retorno del fujimorismo al poder tras más de 20 años desde el gobierno de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, cuyo legado continúa generando división en la sociedad peruana.
Mientras sus simpatizantes destacan la estabilidad económica y la lucha contra el terrorismo en las décadas de 1980 y 1990, sus críticos recuerdan las condenas por corrupción y violaciones a los derechos humanos.
Crisis de seguridad: la principal preocupación del país
Uno de los ejes centrales de la campaña fue el aumento de la criminalidad en Perú. Entre 2018 y 2025, las denuncias por homicidios pasaron de 1.000 a 2.600 al año, mientras que los casos de extorsión se multiplicaron hasta alcanzar 26.500.
Fujimori prometió una política de “mano dura” contra el sicariato y la extorsión, aunque especialistas advierten que los resultados no serán inmediatos.
Un país dividido tras una elección extremadamente cerrada
El estrecho resultado refleja la fuerte polarización política en Perú, donde el margen entre ambos candidatos fue mínimo durante el conteo, alternándose en la delantera hasta la semana final del escrutinio.
La nueva presidenta reconoció la división interna del país y llamó al diálogo con todos los sectores políticos.
Denuncias de fraude y rechazo del rival
El candidato de izquierda Roberto Sánchez no reconoció los resultados y denunció presuntas irregularidades en el voto en el exterior, aunque no presentó pruebas.
Sánchez anunció que acudirá a instancias internacionales para impugnar el proceso electoral.
Desafíos del nuevo gobierno en Perú
El mandato de Fujimori se extenderá hasta 2031 y estará marcado por múltiples desafíos: el combate al crimen organizado, la recuperación económica y la estabilidad institucional.
Perú ha tenido ocho presidentes desde 2016, reflejando una crisis política constante que ha debilitado la gobernabilidad del país.
Fujimori asumirá el poder el 28 de julio, sucediendo al mandatario interino José María Balcázar, en un contexto de alta expectativa y profunda división política.