La crisis en Oriente Medio continúa escalando luego de que Irán advirtiera este lunes que podría minar todas las rutas marítimas del golfo Pérsico si sus territorios son atacados por Estados Unidos, elevando el riesgo de una interrupción masiva en el suministro energético global.
Según el organismo, se utilizarían distintos tipos de minas navales para bloquear las vías de acceso, lo que convertiría toda la región en un escenario similar al del estrecho de Ormuz.
Isla de Jarg, en el centro del conflicto
La tensión se intensificó tras declaraciones del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, quien aseguró que todas las opciones están sobre la mesa, incluida una posible operación para tomar control de la estratégica isla de Jarg.
Este territorio alberga la principal terminal de exportación de petróleo de Irán, lo que la convierte en un punto clave dentro del conflicto energético.
Trump lanza ultimátum y eleva la presión
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incrementó la presión al advertir que su país podría atacar infraestructuras energéticas iraníes si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas.
La República Islámica respondió con un tono desafiante, amenazando con bloquear completamente esta ruta estratégica y atacar intereses energéticos en la región.
Riesgo para el suministro global de petróleo
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más críticos para el comercio mundial de energía, ya que por allí transita cerca del 20 % de las exportaciones globales de crudo.
La reducción del tráfico marítimo desde el inicio del conflicto ya ha provocado un aumento significativo en los precios del petróleo, generando preocupación en los mercados internacionales.
Expertos advierten que un cierre total del golfo Pérsico podría desencadenar una crisis energética global con efectos directos en la economía mundial.