La justicia de Estados Unidos sentenció este miércoles al expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández a 45 años de prisión, tras haber sido hallado culpable de tráfico de drogas y armas el pasado 8 de marzo.
Los cargos contra el expresidente de Honduras
En marzo, un jurado de Nueva York halló culpable JOH, como se le conoce en Honduras a Hernández, de conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, conspiración para poseer armas de fuego y posesión de armamento durante la conspiración por narcotráfico.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos dijo que Hernández "abusó de su posición como presidente de Honduras para operar el país como un narcoestado, donde a los narcotraficantes violentos se les permitía operar con virtual impunidad, y a los pueblos de Honduras y Estados Unidos se les obligaba a sufrir las consecuencias".
El exmandatario ha insistido en su inocencia y su abogado, Raymond Colón, dijo en marzo pasado que la sentencia "es una tragedia" para una persona que "peleó para las mismas metas que tenía Estados Unidos en términos de la guerra contra los narcóticos".


