Varias personas asaltaron en la medianoche de este sábado en Cuba, una sede del Partido Comunista (único) en la provincia de Ciego de Ávila, a unos 460 kilómetros de La Habana, como protesta por los prolongados apagones y la falta de alimentos. Varios manifestantes extrajeron documentos, computadoras y muebles que posteriormente quemaron en la calle.
Mientras se agudiza la escasez de combustible, productos básicos y se prolongan los cortes de electricidad, muchos cubanos expresan su descontento público con protestas nocturnas, que en la mayoría de los casos se reducen a toques de cazuelas en la vía pública o desde el interior de sus viviendas.
Las protestas sucedieron en el municipio de Morón y según videos que circulan en redes sociales, varios manifestantes irrumpieron en el edificio del Partido Comunista y extrajeron documentos, computadoras y muebles que posteriormente quemaron en la calle.
Un breve reporte del periódico provincial Invasor, que confirma las protestas, el asalto a la institución gubernamental y la quema de bienes en la vía pública, informó que como resultado de estos "hechos vandálicos" fueron detenidas cinco personas.
Cortes eléctricos por más de 15 horas
Según la misma fuente, las manifestaciones también provocaron daños a otros establecimientos estatales del territorio y "una persona en estado de embriaguez sufrió una caída" y está siendo atendida en un centro hospitalario, aunque no se precisan las lesiones de la persona ni su vinculación con los hechos.
De acuerdo con publicaciones de medios independientes y en redes sociales, La Habana, donde los cortes eléctricos se han extendido por más de 15 horas en las últimas semanas, es por estos días el epicentro de las protestas nocturnas, aunque se han registrado también en otras partes del país.
Cuba confirmó el viernes que mantiene conversaciones con Estados Unidos para buscar "soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales", mientras inició la excarcelación de presos políticos como parte de un acuerdo con el Vaticano, el histórico mediador entre los dos países.
Donald Trump no oculta su deseo de un cambio de régimen en Cuba, ubicada a solo 150 km de Estados Unidos. Según Washington, la isla representa una "amenaza excepcional" por sus estrechas relaciones con Rusia, China e Irán.




