El copresidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció que impulsa una reforma parcial a la Constitución para impedir que opositores, a quienes califica de "terroristas" y "golpistas", puedan participar en futuras elecciones, en una medida que ha generado nuevas críticas internacionales sobre el estado de la democracia en el país.
Ortega plantea excluir a opositores de futuros comicios
El mandatario sandinista explicó que trabaja junto con la Asamblea Nacional en una reforma constitucional para impedir que quienes considera responsables de intentos de desestabilización política puedan postularse en procesos electorales.
El gobernante sostuvo que las reformas buscan garantizar elecciones "con soberanía" y evitar que se repitan, según dijo, episodios de violencia e injerencia extranjera en Nicaragua.
Reforma constitucional busca fortalecer la paz, según el Gobierno
Ortega defendió la iniciativa al señalar que las nuevas disposiciones legales servirán para impedir que los opositores "vuelvan a lanzar sus guerras criminales" contra el país.
Las declaraciones matizan las realizadas el pasado 19 de julio, cuando aseguró que en Nicaragua "no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos atrapar el gobierno".
OEA evaluará la situación política en Nicaragua
Tras las declaraciones del mandatario, la Organización de los Estados Americanos (OEA) informó que estudia convocar una reunión de ministros de Relaciones Exteriores para analizar la situación política de Nicaragua.
El Consejo Permanente de la OEA celebrará una sesión extraordinaria el próximo 5 de agosto, en la que debatirá una resolución para convocar una consulta de cancilleres sobre la crisis institucional en el país centroamericano.
Aunque Nicaragua abandonó formalmente la OEA en 2023, el organismo mantiene el seguimiento de la situación política y democrática del país.