La capital de Cuba y buena parte de la isla enfrentan apagones prolongados de hasta 15 horas seguidas, agravando la crisis económica y social que atraviesa el país desde hace años, según reportes de residentes y agencias internacionales.
Durante los últimos cinco días, hasta seis millones de personas han quedado sin electricidad, además de enfrentar cortes de telefonía fija y móvil, internet, televisión, radio y gas para cocinar. La peor jornada reciente dejó a más del 68 % de la isla sin corriente, según datos oficiales.
Las interrupciones han afectado actividades básicas como conservar alimentos, lavar ropa, bombear agua y mantener servicios hospitalarios mínimos.
Crisis económica y energética
Cuba ya arrastraba una grave crisis económica, con un 15 % de caída del PIB en los últimos cinco años y un 20 % de disminución de la población. Sin embargo, la situación se ha agravado por el bloqueo petrolero de Estados Unidos, que impide importar dos tercios del crudo que necesita la isla.
El Gobierno ha implementado un plan de contingencia, incluyendo la instalación de 5.000 equipos solares donados por China y ayuda humanitaria de México. Sin embargo, estas medidas solo representan un alivio parcial frente a las necesidades energéticas de la población.
Escasez y servicios en colapso
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Hospitales: operan con servicios mínimos, cancelando consultas, cirugías y tratamientos esenciales.
Gasolineras: desabastecidas y con largas filas.
Transporte público: prácticamente desaparecido.
Mercados agrícolas: precios en aumento y escasez de vegetales, frutas y carne.
El acceso a información y permisos para ingresar a centros médicos en dificultades sigue siendo limitado.
Presión interna y externa
Los apagones han provocado protestas y cacerolazos en La Habana y Matanzas. Paralelamente, EE.UU. ha incrementado la presión internacional para reducir los ingresos de la isla mediante el fin de acuerdos de misiones médicas en otros países:
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Honduras regresó a 172 médicos cubanos tras no renovar sus contratos.
Jamaica concluyó un acuerdo bilateral con 277 profesionales de la salud cubanos.
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que Cuba se encuentra “en sus últimos momentos de vida tal como es ahora” y anticipó un “gran cambio que pronto llegará”, señalando negociaciones con el Gobierno cubano.
Entre la resistencia y la incertidumbre
El discurso oficial cubano continúa exaltando la resistencia y el patriotismo, pero la población, cada vez más afectada, muestra desencanto político. La prioridad de los cubanos, más allá de las declaraciones oficiales, es sobrevivir a la crisis y cubrir lo básico, mientras esperan que la situación mejore lo antes posible.