La epidemia de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) podría extenderse durante al menos un año más, según advirtió este martes la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), que alertó además que el pico de contagios aún no se ha alcanzado.
Falta de diagnóstico dificulta medir la expansión del virus
De acuerdo con la Cruz Roja, una de las principales dificultades para contener la propagación del ébola es la insuficiente capacidad de detección de casos.
Michon explicó que la escasez de recursos para realizar diagnósticos oportunos impide determinar con precisión cuántas personas han sido afectadas y hasta dónde se ha extendido el virus.
El representante humanitario reiteró que, a su juicio, el punto máximo del brote aún no se ha alcanzado, una evaluación que coincide con las advertencias realizadas por otras organizaciones internacionales que operan en la región.
Más de 800 casos y casi 200 fallecidos por ébola
La República Democrática del Congo declaró oficialmente el brote el pasado 15 de mayo, convirtiéndose en la decimoséptima epidemia de ébola registrada en el país africano, que cuenta con una población superior a los 100 millones de habitantes.
Dos días después, la Organización Mundial de la Salud (OMS) activó la alerta sanitaria internacional para reforzar la vigilancia y la respuesta global ante la emergencia.
Según datos de la OMS basados en información de las autoridades congoleñas, hasta la fecha se han contabilizado 808 casos y 192 muertes, lo que representa una tasa de letalidad cercana al 24%.
Sin embargo, la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) advirtió recientemente que las cifras oficiales podrían reflejar solo una parte de la realidad debido a las dificultades para detectar y registrar todos los contagios.
Uganda también reporta casos de la enfermedad
La epidemia ya ha cruzado fronteras y se ha extendido a Uganda, donde las autoridades sanitarias han confirmado 19 casos, incluidos dos fallecimientos.
La situación genera preocupación adicional debido a que la cepa responsable del brote, conocida como Bundibugyo, no cuenta actualmente con una vacuna ni con un tratamiento aprobado específicamente para combatirla.
Los expertos consideran que esta circunstancia incrementa los desafíos para controlar la enfermedad y proteger a las comunidades más vulnerables.
La confianza de la población, clave para contener el brote
La Cruz Roja destacó que la respuesta a la epidemia no depende únicamente de recursos médicos y sanitarios, sino también del respaldo de las comunidades locales.
Michon subrayó la importancia de fortalecer la confianza de la población hacia las organizaciones humanitarias y las autoridades de salud para facilitar la detección temprana de casos y la aplicación de medidas de prevención.
Voluntarios enfrentan amenazas durante labores humanitarias
La FICR denunció además que voluntarios de la Cruz Roja en la República Democrática del Congo han sido víctimas de insultos, amenazas e incluso agresiones físicas mientras desarrollan labores de asistencia y prevención en las zonas afectadas.
El organismo alertó que la desconfianza hacia los equipos de respuesta representa un obstáculo significativo para contener la propagación del virus.
"La confianza no es un aspecto secundario en la respuesta al ébola. La confianza es fundamental. Sin confianza, no podemos detectar los casos a tiempo", concluyó Michon.