Tras el terremoto de magnitud 7,1 que ha causado ya 18 muertes y centenares de heridos en la prefectura de Kumamoto, en el sudoeste de Japón, varios expertos señalan como responsable del sismo a la misma falla que ya causó dos temblores consecutivos hace una década provocando una ola de destrucción y 200 muertos.
El terremoto más grave en dos años
El seísmo que golpeó el sudoeste del archipiélago japonés el martes deja ya 18 muertos y centenares de heridos, según las últimas cifras oficiales, lo que lo convierte en el más mortífero registrado en el país en los últimos dos años, tras el ocurrido en la península de Noto (centro) en 2024, que dejó más de 400 fallecidos.
El epicentro del temblor de la víspera tuvo lugar en la prefectura de Kumamoto, situada en la isla de Kyushu, a 10 kilómetros de profundidad, y alcanzó el nivel máximo de la escala sísmica japonesa en varias zonas de la región.
Una explosión y decenas de desaparecidos
El intenso terremoto provocó el colapso de parte de un centro comercial en la localidad de Kashima, operado por la cadena Aeon, tras una explosión causada aparentemente por una fuga de gas después del temblor.
Este colapso estructural provocó al menos tres muertos, mientras otras tres personas continúan desaparecidas, según la cadena pública NHK. No obstante, el presidente de Aeon, Akio Yoshida, destacó que la tragedia podría haber sido mucho mayor.
"Al ser época de vacaciones de verano, contábamos con la visita de aproximadamente 3000 clientes", que fueron evacuadas por el terremoto en una media hora y antes de la gran explosión.
Además, los equipos de rescate también tratan de encontrar supervivientes en la fábrica de la papelera Nippon Paper Industries en la localidad de Yatsushiro, donde el sismo derribó una gran chimenea, causando al menos cinco fallecidos.
Una falla residual como responsable
El nuevo terremoto podría haber sido provocado por una falla residual, una deformación permanente remanente por la acumulación de energía residual en la falla activa donde se produjo el doble sismo de 2016 que golpeó esta misma prefectura, un segmento que no llegó a fracturarse en aquel momento, según explicaron varios expertos.
"Es la teoría más probable", afirmó a EFE Kenji Satake, sismólogo, profesor emérito y director del Instituto de Investigación de Terremotos de la Universidad de Tokio, quien detalló que la falla activa de Hinagu, causante del sismo, es una de las más extensas de Japón con unos 80 kilómetros de longitud divididos en tres secciones.
La sección norte se fracturó hace diez años debido al doble sismo de magnitudes 6,5 y 7,3 en las prefecturas de Kumamoto y Oita, mientras que la sección central sufrió la ruptura total durante el fuerte temblor de la víspera, según confirmó Satake.
"A diferencia del escenario de 2016, las réplicas actuales se están desplazando hacia el sur", advirtió el especialista con preocupación, ante la posibilidad de que el segmento meridional que todavía acumula energía se fracture en cualquier momento.
Terremoto una década después
Los seísmos de Kumamoto de hace una década empujaron otras fallas cercanas, según relató a EFE Luca Malatesta, geólogo y profesor asociado en el Instituto de Investigación de Desastres de la Universidad de Tohoku, un hecho que aceleró la ruptura de la falla que tembló este martes, según el experto.
"El terremoto de 2016 modificó el campo de tensiones en la región y parece probable que el sismo de ayer sea, al menos en parte, consecuencia de ello", explicó Malatesta, quien añadió que de no haberse producido este antecedente quizás "la falla se habría roto mucho después de lo que lo hizo".
Los terremotos tienden a ocurrir en cadena y este nuevo movimiento es un ejemplo de ello, según subrayó a este medio Yo Fukushima, experto e investigador del mismo instituto.
Casi 200 réplicas en menos de 24 horas
El sismo de magnitud 7,1 ya ha provocado múltiples réplicas en la región, 195 terremotos superiores al grado 1 de la escala japonesa, de los cuales 48 alcanzaron una magnitud de 3 o superior, y las autoridades han alertado de la posibilidad de que ocurra un temblor mayor en los próximos días.
"Es una situación que progresa con una tendencia similar a la del terremoto de 2016", explicaron este miércoles expertos del Cuartel General de Respuesta ante Desastres de la prefectura, recordando que en el sismo de hace 10 años se produjo un terremoto superior en la zona 28 horas después.





