Argentina conmemorará este martes el primer aniversario de la muerte del papa Francisco con misas, caravanas y actos en distintos puntos del país, en una jornada que tendrá como epicentro la ciudad de Luján, en Buenos Aires, en la que se prevé la participación de funcionarios del Gobierno de Javier Milei y otras autoridades políticas, sindicales y religiosas.
Bajo el lema “memoria agradecida” y “compromiso misionero”, la convocatoria busca recordar el legado del pontífice argentino y su llamado a una Iglesia cercana a los sectores más vulnerables.
En representación del Gobierno nacional asistirán el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, junto a los ministros de Seguridad, Alejandra Monteoliva; de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; del Interior, Diego Santilli; de Defensa, Carlos Presti; de Salud, Mario Lugones, y de Capital Humano, Sandra Pettovello.
También participará la vicepresidenta, Victoria Villarruel, quien se encuentra a cargo del Poder Ejecutivo mientras Milei permanece en Israel, adonde viajó para participar de la ceremonia del Día de la Independencia de ese país.
Entre los mandatarios provinciales confirmó asistencia el gobernador bonaerense y uno de los principales opositores al Gobierno de Milei, Axel Kicillof. También estarán presentes dirigentes de la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera del país suramericano, y referentes de movimientos sociales.
Conmemoración a nivel nacional
Por parte de la Iglesia participará la totalidad del episcopado argentino y la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal.
Habrá celebraciones también en otros puntos del país. En la ciudad de Buenos Aires se realizarán actividades en torno a la Basílica de Flores -donde Jorge Bergoglio inició su camino pastoral- que incluirán la plantación de un “Olivo por la Paz”, la bendición de un mural en una estación de Metro, un espectáculo musical y una misa prevista para las 20:00 hora local (23:00 GMT), presidida por el arzobispo Jorge García Cuerva.
Francisco falleció el 21 de abril de 2025 a los 88 años, en su residencia de la Casa Santa Marta, en Ciudad del Vaticano.
Fue el papa de los desfavorecidos durante sus poco más de 12 años de pontificado, en los que intentó cambiar los mecanismos de una Iglesia demasiado centralizada en la Curia romana, atajar sus abusos y promovió un lenguaje centrado en la misericordia y en los más vulnerables. EFE