Poco después de su firma, el protocolo de acuerdo entre Irán y Estados Unidos se ve ya amenazado por la escalada de violencia en Líbano, donde Israel afirma que permanecerá para combatir a Hezbolá.
Se trata de los bombardeos más intensos y del balance más alto desde que el lunes se anunciara un acuerdo marco para poner fin al conflicto en Oriente Medio, que prevé un alto al fuego "en todos los frentes, incluido Líbano"; una condición en la que había insistido Teherán, aliado del movimiento islamista libanés Hezbolá.
La guerra, desencadenada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra la república islámica del 28 de febrero, han causado miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano. También ha sacudido la economía mundial por el cierre del estrecho de Ormuz, fundamental para el tránsito de hidrocarburos.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, insistió este viernes en que el ejército israelí permanecerá en Líbano "el tiempo necesario" y advirtió que el Estado hebreo dará una "respuesta considerable" a cualquier ataque de Hezbolá, que afirmó que se mantendrá "vigilante".
El ejército israelí anunció que atacó "más de 80 objetivos" y que mató a "decenas" de miembros de Hezbolá.
Muchos habitantes huyeron del sur del país tras esos ataques, apretujados en autos, algunos con colchones y efectos personales amarrados al capó, constató un corresponsal de la AFP en la región de Tiro.
Sin nueva fecha
En el plano diplomático, el gobierno suizo anunció la postergación, hasta una fecha no determinada, de las negociaciones previstas este viernes entre Teherán y Washington, que debían abrir la vía a un proceso de 60 días de discusiones sobre el espinoso asunto del programa nuclear iraní.
La semana había empezado con un halo de optimismo, con el anuncio de un acuerdo marco para poner fin al conflicto, y que fue firmado electrónicamente el miércoles por el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, y su par estadounidense, Donald Trump.
El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, declaró en un mensaje escrito el jueves que lo había aprobado, aunque con reservas. En el futuro se celebrarán "negociaciones cara a cara" con Estados Unidos, pero eso no "significa aceptar el punto de vista del enemigo", aseguró.
Entre tanto, el tráfico se reanudó en el estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el comercio mundial de hidrocarburos: 25 navíos comerciales lo atravesaron el jueves, un volumen inédito desde mediados de abril y cinco veces superior a la media de los diez primeros días de junio, según datos de la plataforma de seguimiento marítimo AXSMarine.
Desde que empezó la guerra, Teherán cerró de facto el estrecho, a lo que Estados Unidos respondió bloqueando los puertos iraníes.
"Las operaciones de desminado en el estrecho continúan", precisó AXSMarine, que pidió a las navieras que actúen con "cautela".
La televisión estatal iraní, citando un comunicado del Consejo Superior de Seguridad Nacional, anunció que los barcos que deseen pasar por el estrecho tendrán que solicitarlo a un nuevo organismo gubernamental.
Según los términos del protocolo de acuerdo, "no se cobrará" nada "durante un periodo de 60 días", recordó.
Los precios del petróleo dejaron de bajar este viernes, tras las pronunciadas caídas que siguieron al anuncio del acuerdo marco, con el barril de Brent del mar del Norte, referencia en el mercado internacional, rondando los 80 dólares.
Fracaso de Estados Unidos"
En Estados Unidos, la prensa estadounidense se mostró muy dura respecto a un memorando de acuerdo que ofrezca a Irán enormes ventajas financieras, sin exigir el desmantelamiento de su infraestructura nuclear.
Washington se compromete, en caso de acuerdo definitivo, a facilitar con sus "socios regionales" el desbloqueo de un fondo de 300.000 millones de dólares para la reconstrucción y el desarrollo económico de Irán.
Según The Wall Street Journal, el departamento estadounidense de Defensa pedirá al Congreso la aprobación de un paquete de unos 80.000 millones de dólares para cubrir costes derivados de la guerra en Irán, en un momento delicado para Trump, al que parte de la población acusa de destinar dinero de los contribuyentes a sufragar la guerra, mientras que los precios del petróleo y la inflación se han disparado.
El acuerdo marco "constituye el fracaso de Estados Unidos", comentó el principal negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, quien recalcó este viernes que las conversaciones con Washington seguirán estando limitadas por las "líneas rojas" de Teherán.
"Si el enemigo busca excederse, hemos demostrado que tenemos el dedo en el gatillo y no dudaremos en dar una respuesta aplastante al enemigo", advirtió.
En Teherán, Mina, una psicóloga de 54 años, duda que el acuerdo sea "duradero".
"Quizás después de los 60 días vuelvan a pelear", dijo en una entrevista con la AFP desde París.





