Al menos 76 personas murieron en la represión por parte de las autoridades de las manifestaciones en Irán desde hace más de una semana por la muerte en detención de la joven Mahsa Amini, indicó este lunes la oenegé Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega.
IHR dijo haber obtenido "videos y certificados de defunción que confirman disparos con balas reales contra los manifestantes".
Según la oenegé, la provincia de Mazandaran, en el norte del país, concentra el mayor número de manifestantes muertos, 25. En Teherán murieron tres.
La organización con sede en Oslo indicó también que la mayoría de las familias se vieron "obligadas" a enterrar discretamente a sus seres queridos por la noche, "y recibieron presiones para no celebrar funerales públicos".
"Muchas familias fueron amenazadas con consecuencias legales si le daban publicidad a las muertes" de sus parientes, indicó el informe de la oenegé.
El recuento oficial de las autoridades iraníes ha dado cuenta de 41 muertos, incluyendo varios miembros de las fuerzas de seguridad.
La muerte de Amini, tras su detención por la policía de la moral, desató una oleada de protestas de repulsa en todo Irán.
La joven de 22 años fue detenida por incumplir el estricto código indumentario de las mujeres iraníes, que exige cubrir el pelo con un velo y llevar ropa discreta.





