La intensificación del conflicto bélico en Medio Oriente comienza a sentirse con fuerza en la economía de Panamá, generando presiones inflacionarias, aumento en los costos logísticos y efectos mixtos en sectores clave como el transporte marítimo y la energía. Este fenómeno tiene un efecto directo en la inflación local, destaca el economista Francisco Bustamante.
El economista explicó en el programa Enfoque Crítico que "si esos precios, pero si esa economía necesita, o los gobernantes de un país dicen vamos a gastar más, y no tienen ingresos reales y comienzan a emitir dinero, entonces obviamente lanzan al mercado una cantidad de circulante, no hay la producción y los precios suben".
La preocupación de Estados Unidos
En el plano global, organismos internacionales advierten que el conflicto podría reducir el crecimiento económico mundial en 2026 y afectar el comercio internacional, lo que a mediano plazo también repercutiría en economías abiertas y dependientes del comercio.
Bustamante explicó que Estados Unidos es el que más dinero ha emitido en el mundo. Ese dinero no ha vuelto a la economía porque ha estado siendo utilizado en el mundo como circulante.
"Ahí viene la preocupación de los Estados Unidos. Primero porque ellos han tirado mucha liquidez en los mercados y segundo porque viene una inflación de costos. Y esos dos fenómenos ellos no lo pueden decir porque economía no es ciencia, economía es sensación, lo que hablábamos un poco, no es número, es percepción", destacó.
Panamá no saldrá ileso
La guerra en Medio Oriente configura un escenario de alta incertidumbre para Panamá: mientras el país podría beneficiarse parcialmente por su posición estratégica en el comercio marítimo, enfrenta al mismo tiempo presiones inflacionarias, fiscales y productivas que podrían afectar el crecimiento económico en los próximos meses.
Bustamante anotó que en medio de este panorama, resulta positiva la posición del Gobierno de Panamá, de no paralizar las inversiones. Sin embargo destacó que aquellos empresas contratistas con el Estado que se vean impactadas por la inflación, no tendrán otra salida que aumentar costos.
El país deben entrar a mejorar la eficiencia del sistema logístico nuestro, ahorrar tiempo en términos de la función de manejo de las cargas para bajar los costos de operación, para bajar el impacto en los costos finales.
"Yo quiero decir que Panamá no va a salir ileso de esta situación, nos va a golpear, nos va a golpear y las familias panameñas van a tener que reorganizar su gasto y el gobierno panameño definitivamente va a tener que reorganizar su gasto y sus prioridades", advirtió.
El Gobierno panameño se ha visto obligado a destinar millones de dólares adicionales en subsidios al transporte, electricidad y gas para amortiguar el impacto del alza energética, una medida que pone a prueba la sostenibilidad de las finanzas públicas.