El Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) busca fortalecer sus capacidades operativas con la creación de una Escuela de Inteligencia y Contrainteligencia y la incorporación de cuatro sistemas de aeronaves pilotadas remotamente, como parte de una estrategia para enfrentar al crimen organizado y mejorar la vigilancia del territorio nacional.
Una escuela para blindar las operaciones
De Gracia indicó que la formación estará dirigida inicialmente a miembros del SENAN y tendrá una duración estimada de entre tres y seis meses.
Precisó que el ingreso no será abierto, ya que los aspirantes deberán superar rigurosos filtros de selección debido a la naturaleza estratégica de las funciones de inteligencia y contrainteligencia.
El director reconoció que ninguna institución está exenta del riesgo de infiltración por parte del crimen organizado, aunque aseguró que actualmente los casos bajo sospecha son reducidos y que existen mecanismos internos para detectarlos y ponerlos a disposición de las autoridades cuando corresponda.
Cuatro aeronaves para reforzar la vigilancia
Otro de los anuncios fue la próxima incorporación de cuatro sistemas de aeronaves pilotadas remotamente, donados por el Gobierno de Estados Unidos.
El director aclaró que no se trata de drones comerciales, sino de sistemas completos con tecnología de vigilancia de largo alcance y autonomía de hasta 24 horas continuas de vuelo.
Según explicó, estos equipos permitirán patrullar fronteras, costas, el espacio aéreo y la Zona Económica Exclusiva, proporcionando alertas tempranas para coordinar operaciones de interdicción contra actividades ilícitas.
Más vigilancia, pero sin prometer resultados absolutos
Aunque evitó fijar un porcentaje de reducción del narcotráfico, De Gracia aseguró que la nueva tecnología permitirá una respuesta más rápida y una mejor capacidad de anticipación frente a las organizaciones criminales.
Recordó que el SENAN ha decomisado más de 41.7 toneladas de sustancias ilícitas en lo que va del año y afirmó que la meta es impedir que la droga ingrese al país o interceptarla antes de que llegue a manos de grupos delictivos.
Garantizan respeto a la privacidad
Ante las inquietudes sobre el uso de estas aeronaves, el director sostuvo que su objetivo no será realizar vigilancia sobre ciudadanos, sino apoyar operaciones de seguridad contra estructuras criminales.
Añadió que toda la información será analizada por personal especializado y que la institución aplicará estrictos protocolos para garantizar un uso responsable de la tecnología.



