Unas 63 toneladas de harina de pescado se enviaron hoy desde el puerto de Vacamonte hacia Vietnam, en el sudeste asiático, convirtiéndose en un nuevo hito en materia de exportación de productos de mar con valor agregado, así como un ejemplo del gran potencial de Panamá en procesos de producción sostenible, informó este lunes el ministro de Comercio e Industrias (MICI), Federico Alfaro Boyd, quien acompañó a los directivos de la empresa Open Blue durante el momento del embarque.
La harina y el aceite de pescado es materia prima de alto valor utilizada en la elaboración de alimento para animales. Tradicionalmente Panamá ha sido exportador de este producto, pero de peces procedentes de la pesca industrial. “De allí que esta exportación es trascendental, porque demuestra una nueva frontera para la industria nacional y para nuestros exportadores que día a día luchan por conquistar nuevos mercados, con productos de alta calidad”, destacó Alfaro Boyd.
También manifestó que, “detrás de este éxito, está el esfuerzo y dedicación de todos en Open Blue, de los inversionistas que creen en Panamá, en las oportunidades que ofrece el país, así como el arduo trabajo de todos los colaboradores que día a día aportan su profesionalismo en la empresa que inició operaciones en septiembre de 2009, y hoy se constituye, entre otras cosas, en la finca submarina en mar abierto más grande del planeta tierra, ubicada aquí en Panamá”.
Procesos sostenibles
Con inversión en tecnología de punta, Open Blue está transformando todos los subproductos resultantes de la maquila de peces tanto cultivadas por la empresa, como las de otras plantas, en harina y aceite de pescado que se utilizan como materia prima en la elaboración de alimentos para otros animales, apuntando a la economía circular y la sostenibilidad.
Este proceso empieza por un cultivo de peces que realiza la empresa de manera sostenible bajo un modelo de acuicultura conocido como maricultura. La maricultura es un tipo de acuicultura que se desarrolla en el océano abierto, es decir, lejos de la costa y por ende de los ecosistemas sensitivos. Por eso, lo anterior también representa una nueva fase para las plantas procesadoras que junto con la empresa están haciendo una disposición responsable de su producción.





