El Gobierno de Panamá seguirá realizando esfuerzos tendientes a sacar al país de las listas grises. Al respecto, el canciller Javier Martínez-Acha reiteró que el país no es un paraíso fiscal y sostuvo que para ello se colabora con muchas obligaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Martínez-Acha, expresó los intereses del gobierno, durante el II Congreso de Tributación Internacional, un foro de alto nivel que reunió a autoridades tributarias internacionales, académicos, reguladores y líderes financieros.
En el encuentro se analizan los retos, principios y tendencias que marcan la política tributaria global en un contexto definido por la geopolítica, la economía digital y la creciente fragmentación internacional. Entre los participantes de la primera jornada destacaron representantes del IRS de Estados Unidos, el BID, el CIAT y expertos en tributación internacional.
Martínez-Acha subrayó que la cooperación multilateral “ya no es una opción, es una necesidad”, y destacó que los sistemas tributarios y la diplomacia enfrentan desafíos inéditos, pero también oportunidades para fortalecer la integridad fiscal y la competitividad del país. Resaltó que Panamá no es un paraíso fiscal. “Panamá no será refugio de ningún tipo de dinero sucio; cooperamos con todas las jurisdicciones”, reiteró.
Compromiso con la modernización
El canciller reiteró que Panamá mantiene una postura firme y coordinada con el MEF y otras instituciones para cumplir con los requerimientos técnicos de la OCDE y la Unión Europea. “Estas listas son injustas, pero debemos cumplir con los estándares para avanzar como país”, recalcó.
El gobierno panameño apuesta a que los avances normativos, la cooperación internacional y el fortalecimiento institucional permitirán recuperar la confianza global y salir definitivamente de los listados fiscales en 2026.
Por su parte, José Luis Galíndez, presidente de la International Fiscal Association, Capítulo Panamá (IFA Panamá), señaló que el país avanza en la dirección correcta para salir de las listas fiscales de la Unión Europea y mejorar su posicionamiento ante la OCDE. Destacó, como retos principales, el fortalecimiento de la administración tributaria, la revisión de regímenes especiales y la implementación de criterios de sustancia económica.
Aunque el Gobierno ha descartado una reforma fiscal amplia, Galíndez sostuvo que una actualización integral del sistema podría robustecer la competitividad y equilibrar las finanzas públicas.