La economía panameña enfrenta serios desafíos a raíz de la desvalorización del dólar y el deterioro de las finanzas públicas de Estados Unidos, advirtió el reconocido economista Ernesto Bazán, exponiendo que para los panameños, cuyo día a día depende de la divisa estadounidense, esta situación se traduce en un menor poder adquisitivo y una preocupante alza de precios.
Explicó que, en términos prácticos, para el panameño, es como si el salario se hubiese recortado un 11 % desde enero porque si alguien ganaba $1000, ahora, en realidad, su poder de compra equivale a $899 y aunque el dólar fue un pilar para atraer capitales a Panamá durante décadas, su depreciación actual es una seria preocupación.
Influencia de la salud económica de Estados Unidos
El economista señaló que Estados Unidos, la economía más grande del mundo, gestionó mal sus finanzas públicas, acumulando un déficit creciente, siendo esta situación lo que llevó a que Moody's le retirara la calificación Aaa hace dos meses (16 de mayo), perdiendo su máxima calificación de riesgo.
Expuso que esta falta de confianza en las finanzas estadounidenses afecta de manera directa la estabilidad del dólar, y por ende, a países como Panamá que dependen de él.
Declaró que las tensiones comerciales y geopolíticas entre Estados Unidos y la Unión Europea, consideradas las dos mayores economías mundiales, están causando un encarecimiento generalizado.
Además, Bazán mencionó la imposición sobre aranceles del 30 % por parte de EE. UU. a algunos países de la Unión Europea y, aunque de forma reciente, se alcanzó un acuerdo del 15 %, al tratarse de disputas globales, también repercuten en los costos para los pequeños países.
Panamá: Un país importador con un déficit alarmante
El economista detalló que, al ser un país pequeño e importador, carece del poder de negociación de grandes volúmenes, lo que incide en precios más altos para sus ciudadanos, pero la preocupación más inmediata reside en sus propias finanzas públicas.
Además, sentenció que Panamá también arrastra un "tremendo déficit", que en el primer trimestre fue del 1.54 % y podría superar el 6 % del Producto Interno Bruto al finalizar el año.
Explicó que esta escasez se traduce en un pago elevadísimo de intereses por deuda, estimado en $4 mil millones anuales, siendo una deuda que no beneficia a la sociedad y perpetúa un ciclo vicioso de más déficit, más deuda y más intereses.
Urgencia de recortes presupuestarios y nuevas leyes
Para recuperar la salud financiera, Bazán enfatizó la necesidad de un "recorte presupuestario importante" en los gastos gubernamentales, proponiendo que la próxima ley de presupuesto venga acompañada de otras leyes que:
- Suspendan los aumentos automáticos de salarios.
- Eliminen gastos innecesarios como viáticos y viajes de funcionarios porque la administración pública no los necesita para cumplir sus objetivos.
- Eliminen beneficios y privilegios de otras leyes.
El economista concluyó que, sin estas medidas, la confianza de las calificadoras de riesgo y los analistas internacionales en la economía panameña podría verse afectada, siendo una situación que exige una acción inmediata y decidida para evitar mayores repercusiones en el bolsillo de los panameños.




