Uno pensaría que los administradores de las finanzas públicas, aplicarían principios básicos de administración financiera familiar, a la importante necesidad de manejar los recursos estatales pero, a juicio del economista, Carlos Araúz, parece que no es así. Araúz, considera que se avecina un serio problema para Panamá, que ya está advertida por calificadoras de riesgo. Nuestro país tiene que mejorar la administración fiscal, o ese balance de ingresos con respecto al gasto.
Recientemente el ministro de economía y finanzas, Héctor Alexander, reconoció que será una difícil tarea para cumplir con el 3% de déficit que establece la ley. De seguir gastando como lo hacemos, el especialista indica que será inevitable, una reforma fiscal que persiga aumentar ingresos a cómo dé lugar, cosa que usualmente implica una carga mayor para el trabajador, para la clase media, para el asalariado.
La ley 38 de 2008 establece un máximo para el porcentaje entre lo que gastamos y lo que entra en las arcas del Estado. Al cierre de 2023 debemos estar en un índice deficitario no mayor de 3%. Para 2024, cuando un nuevo administrador del país esté ya en el poder, este indicador debe bajar al 2% y, para 2025, debe bajar tanto más y reflejar 1.5%.
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¿Qué pasa si no se cumple con la ley 38?
El economista explicó que usualmente, se piden dispensas a través de la Asamblea de Diputados. De cara a las calificadoras de riesgo, no existe mayor riesgo ahora mismo en Panamá, que el de no manejar las finanzas públicas de manera responsable.
De cara a las elecciones de 2024, Araúz considera que este es un tema que deberá ser abordado por todos los candidatos presidenciales; No hacerlo parte central de un discurso electoral, constituye un duro golpe a la estabilidad social que todos anhelamos, puntualizó el financista.