En Panamá entidades como el Instituto Técnico Superior Especializado (ITSE) y la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) desempeñan roles fundamentales en el desarrollo del conocimiento, la innovación y la formación de una fuerza laboral calificada, que podría ser afectada por recortes a su presupuesto.
El ITSE proporciona a los jóvenes panameños habilidades específicas que son esenciales para cubrir la demanda laboral en sectores clave como la manufactura, la logística, la tecnología y la infraestructura. La inversión en educación técnica y en capacitación laboral es fundamental para reducir el desempleo y fomentar un crecimiento económico sostenible. Recortes en su presupuesto afectarían la calidad de la enseñanza, limitando el acceso a programas de formación actualizados y relevantes, lo que a su vez reduciría la empleabilidad de los egresados y obstaculizaría la creación de una fuerza laboral competitiva.
Por otro lado, la Senacyt es el pilar de la innovación, ciencia y tecnología en Panamá. Sin un financiamiento adecuado, la capacidad del país para insertar en el mercado global productos y servicios basados en investigación y desarrollo (I+D) se vería gravemente afectada. La innovación es clave para diversificar la economía, reducir la dependencia de sectores tradicionales y promover nuevas industrias de alto valor agregado. La inversión en ciencia y tecnología ha demostrado en numerosos estudios que genera retornos económicos significativos, creando empleo calificado, atrayendo inversión extranjera y mejorando la productividad de los sectores existentes
Se podrían ralentizar proyectos de investigación
En un entorno global cada vez más basado en el conocimiento, países que invierten en I+D, educación y formación técnica tienen una ventaja comparativa. La disminución de los recursos podría ralentizar proyectos de investigación, limitar la colaboración internacional y disminuir la innovación local. Esto frena el avance tecnológico de Panamá y reduce las posibilidades de posicionarse como líder en sectores emergentes como las tecnologías digitales, energías renovables o biotecnología.
Por otra parte, recortes presupuestarios en estas instituciones pueden afectar la equidad social. Ambos órganos ofrecen oportunidades de formación y desarrollo para comunidades vulnerables y jóvenes en riesgo, promoviendo inclusión social y reducción de la pobreza. Impedir estos programas mediante recortes limitaría las oportunidades de crecimiento y de movilidad social de sectores que más lo necesitan.
Finalmente, la inversión en ciencia, tecnología y formación técnica debe considerarse una estrategia a largo plazo. La evidencia internacional señala que la austeridad en estos ámbitos puede llevar a un ciclo perjudicial, donde la economía se estanca por la falta de innovación y capital humano cualificado. Por ello, en lugar de recortar, Panamá debe ampliar y fortalecer los presupuestos del ITSE y la Senacyt, asegurando que puedan cumplir con sus misiones y contribuyan al desarrollo sustentable del país.
Los recortes a los presupuestos del ITSE y de la Senacyt no solo afectarían a estas instituciones sino también al futuro económico, social y tecnológico de Panamá. La inversión en educación técnica y ciencia es la base para un país innovador, competitivo y socialmente inclusivo, por lo que merece prioridad y protección en el presupuesto nacional.




