La UEFA lanzó este sábado un duro ataque contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, al asegurar que el dirigente "perdió la confianza" del organismo europeo y de numerosas federaciones, pese a retirar su controvertido proyecto para permitir la entrada de inversores privados en las actividades comerciales del máximo ente del fútbol mundial.
UEFA califica el proyecto como "opaco" y una amenaza para el fútbol
En un comunicado, la UEFA calificó la retirada de la iniciativa como "una victoria para todo el fútbol", aunque dejó claro que el episodio no cierra la crisis institucional.
Según el organismo presidido por Aleksander eferin, el proyecto era "raquítico, opaco y urdido entre bambalinas", además de incumplir los principios de transparencia que Infantino prometió al asumir la presidencia de la FIFA en 2016.
¿Qué proponía la FIFA?
El plan impulsado por Infantino contemplaba la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una sociedad abierta a capital privado que administraría los negocios comerciales y la organización de eventos de la FIFA, incluida la Copa Mundial de la FIFA.
Sin embargo, la iniciativa provocó una fuerte oposición entre las confederaciones y asociaciones nacionales, al considerarse un intento de privatizar activos estratégicos del fútbol internacional.
Durante la madrugada del sábado, Infantino anunció oficialmente el retiro del proyecto al reconocer que había generado profundas divisiones.
UEFA acusa a Infantino de incumplir sus promesas
El organismo europeo recordó que antes de llegar a la presidencia de la FIFA, Infantino defendía una gestión transparente y aseguraba que los recursos económicos pertenecían a las asociaciones miembro.
La organización también propuso utilizar parte de las reservas financieras de la FIFA, estimadas en 5.000 millones de dólares, para fortalecer el fútbol base y apoyar a las 211 federaciones afiliadas, sin necesidad de recurrir a inversionistas privados.
Confederaciones también rechazaron la propuesta
La oposición no provino únicamente de Europa.
La Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol rechazó oficialmente el proyecto, mientras que el presidente de la Confederación Asiática de Fútbol, Shaikh Salman, pidió que el futuro del fútbol mundial continúe construyéndose mediante el diálogo y el consenso.
Por su parte, la Confederación Sudamericana de Fútbol solicitó más información antes de emitir una posición definitiva, mientras que las confederaciones africana y oceánica optaron por analizar la propuesta con mayor profundidad.
La distribución de recursos también generó polémica
De haberse aprobado el proyecto, cada una de las 211 asociaciones miembro de la FIFA habría recibido un pago extraordinario de 20 millones de dólares a comienzos de 2027, además de incrementar la financiación del programa FIFA Forward para el periodo 2027-2030 de 8 a 20 millones de dólares.
La presidenta de la Federación Noruega de Fútbol, Lise Klaveness, calificó esa oferta como "una forma de chantaje" y sostuvo que la FIFA dispone de suficientes recursos sin necesidad de vender parte de sus activos comerciales.