El año 2025 se consolidó como una de las mejores temporadas para la conservación de tortugas marinas en el Parque Nacional Humedal San San Pond Sak, en la provincia de Bocas del Toro, tras la liberación de 14,347 neonatos, como resultado de los esfuerzos de protección y monitoreo en esta área protegida.
Durante la actividad, AAMVECONA —organización con 25 años de trayectoria— presentó los resultados alcanzados en la conservación de tortugas marinas, ante la presencia de aproximadamente 50 participantes que representaron a más de 10 actores clave vinculados a la gestión y protección del humedal.
Las acciones de conservación se desarrollan de manera conjunta entre la OBC y los guardaparques del área protegida, quienes realizan labores de observación durante el anidamiento de tortugas baulas, patrullajes de control y vigilancia terrestres y acuáticos, así como actividades de docencia en comunidades y organizaciones no gubernamentales sobre la protección de estas especies. A ello se suma la participación en emisoras locales para concienciar a la población bocatoreña sobre la importancia de no consumir carne ni huevos de tortugas marinas.
Entre los resultados más relevantes, se destacó que la temporada 2025 fue una de las más exitosas, favorecida por el refuerzo de personal con nuevos guardaparques. Como resultado acumulado de 19 años de trabajo continuo, se ha logrado liberar al mar un total de 112 mil neonatos de tortuga baula.
Metas
De cara a la temporada 2026, tanto los miembros de la OBC AAMVECONA como los guardaparques se han propuesto superar la meta alcanzada en 2025 y fortalecer la investigación científica para analizar los comportamientos fisiológicos de las tortugas, con el objetivo de reducir la mortandad de la tortuga baula (Dermochelys coriacea) dentro del parque nacional.
El jefe del Parque Nacional Humedal San San Pond Sak, Jossio Guillén, señaló que las especies que requieren mayor protección en esta área protegida son la tortuga baula (Dermochelys coriacea), que registra el mayor porcentaje de anidamiento; la tortuga carey (Eretmochelys imbricata); y la tortuga verde o blanca (Chelonia mydas), todas catalogadas en peligro de extinción.
Guillén explicó que estas tres especies anidan en las cuatro playas que conforman el parque nacional: playa Soropta, playa San San, playa 44 y playa Sixaola, lo que resalta la importancia estratégica de este humedal para la conservación marina y el equilibrio de los ecosistemas oceánicos.




